febrero 1, 2021

La masacre de Huacas de Quije

Por: Abdiel De León

Entre el viernes 31 de enero y sábado 1 de febrero de 1969, registra la historia de la atroz matanza de opositores en las montañas cercanas al poblado de Huacas de Quije, en la “Finca el Cafetal”, a unos 145 Km de la ciudad Capital aproximadamente.

Cuentan algunos testigos del trágico escenario que desde el primer día en la tardecita fueron asesinados a sangre fria unos jóvenes idealistas que se escondían, dada las persecuciones del régimen militar de Omar Torrijos, en ese poblado de la Provincia de Coclé.

Los militares capturaron vivos a estos jóvenes de nombre: (Heriberto Antonio Manzzo, Javier Enrique Guerra González, Daniel Emilio Heart Pérez, José Enrique Pimentel, Cesáreo Helirio Tejada y a la joven Dora “Dorita” Moreno), todo esto entre unos cafetales de la comunidad.

Se les acusó de ser “guerrilleros” o de la resistencia armada; Ellos fueron fuertemente torturados y algunos, ejecutados en esa misma oportunidad, a pesar de que campesinos del lugar abogaron por ellos en el sentido de que estaban desarmados.

“(Mucho antes de la redada a “Dorita” se le había visto durante las protestas por el derrocamiento del Presidente Arnulfo Arias y en otras ocasiones había sido detenida)”.

Personas del área atestiguan que fue violada con la punta del fusil de uno de las unidades de la Guardia Nacional antes de ser ejecutada.

Los lugareños señalan que antes de escuchar los disparos, se oian los desgarradores gritos de los capturados en el momento de ser torturados.

Dorita Serafina Moreno Jaén, la única mujer del grupo, en ese tiempo tenía 26 años de edad y estudiaba un profesorado de español en la Facultad de Humanidades de la Universidad de Panamá, laboraba como corredora de aduanas y era activista del grupo “Boinas Negras”, del Partido Panameñista, que no les brindó apoyó en sus actividades, el grupo que lideró se denominó “Los Constitucionalistas”.

CÓMO OCURRIÓ ESTE OTRO EPISODIO DEL RÉGIMEN TORRIJISTA

Informes indican que en la época del “69 cerca de 12 jóvenes que aceptaban con la política del actual militarismo, viajaron a Natá para subir a las lejanas montañas de Huacas de Quije, lugar que era el camino hacia el Cuartel de La Yeguada en Veraguas.

Sin embargo, algo salió mal, ya que los militares se enteraron de movimientos en el área y llegaron a este territorio donde fueron sorprendidos. Seis lograron escapar pero, Dorita Moreno, Cesáreo Tejada, Eriberto Manzo, José Pimentel, Daniel Hard y Javier Guerra de Natá no corrieron esa misma suerte y fueron, capturados, torturados, asesinados y desaparecidos por los militares.

Varios de sus cuerpos aún no aparecen y las versiones ahora expresadas por campesinos que aún recuerdan todo, indican que los militares no conformes con matarlos volvieron por los restos humanos que se supone se encontraban sepultados, en esas tierras de Quije y que ahora son llamadas tierras de ‘Combatientes’.

LA MADRE DE DORA:

Estracto de una entrevista periodística publicado el 14 de septiembre del 2011, la madre de Dora dejó saber que su hija se inscribió en la política, aún contra la voluntad de sus progenitores. Ella dijo haberle aconsejado que guardara prudente distancia de la política partidista, porque ella era una persona bondadosa, sincera y sencilla, mientras que para militar en la política se requiere navegar en las aguas de la hipocresía y sinverguenzura. Pero Dora le repuso: ‘Mamá, yo quiero un Panamá mejor. Se impuso entonces el criterio de la joven Dora, y sin más preámbulos, ingresó a las filas de la militancia.

EXTRACTO DEL DIARIO DE DORITA

Textualmente Dorita escribió: Resumen del día 24 de enero de 1969.

“Nos hemos levantado con el fin de volver al régimen constitucional y por la restauración total de nuestro querido Panamá; no permitiremos ni a los militares ni a los aprovechadores de ocasión.

Nuestro grupo está compuesto por 11 jóvenes de 19 a 26 años, a lo sumo. Nuestro jefe está bien entrenado en armas, y a pesar del primer fracaso en el primer día de guerrilla, supo calmarnos y conseguir que no se dispersara el grupo. Un señor de más de 35 años, que había venido a unírsenos, se regresó a la ciudad.

Nuestro grupo cuenta con un equipo casi completo (víveres, armas y ropa), y son muchachos que van a vencer o morir. Todos hemos dejado a hijos, padres esposos, novios etc. Pero ninguno se ha puesto sentimental. Nos une un ideal, una causa justa para todo nuestro pueblo, ‘Por un Panamá Mejor para todos los panameños’. Esperamos triunfar”.

” Ya en junio de 1982 sus restos fueron ubicados y trasladados al cementerio de La Chorrera”.

Mientras que Heriberto Manzzo de 30 años, Javier Guerra González, de 20 años, trabajador manual; Daniel Heart Pérez, de 24 años, casado y con una hija; había estudiado en el Instituto de Bellas Artes de México; José Enrique Pimentel, mecánico, desaparecido a los 22 años; y Cesáreo Tejada, de 26 años, estudiante universitario, algunos militantes de otras organizaciones opositoras, no se sabe del paradero de sus cuerpos.

Muchos de los combatientes de las bases panameñistas fueron abandonados a su suerte por su propio colectivo, entonces optaron por agruparse con las otras organizaciones de resistencia del país para buscar se regresara a la constitucionalidad.

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