Los juegos online se dispara un 53%
En un movimiento decisivo para fortalecer la integridad financiera del país, la Superintendencia de Sujetos No Financieros ha emitido un nuevo Acuerdo (diciembre de 2025) que redefine las reglas del juego para los casinos, salas de máquinas tragamonedas y plataformas de apuestas en línea. Bajo la firma de Felipe E. Chapman A., presidente de la Junta Directiva, el documento establece controles estrictos que buscan cerrar cualquier brecha al blanqueo de capitales y financiamiento del terrorismo. Aquí te presentamos los datos más interesantes y los cambios que transformarán la industria: 1. El «Cerco» al Efectivo: La Regla de la Denominación Uno de los puntos más llamativos es el control quirúrgico sobre los depósitos de custodia. A partir de ahora, si un cliente deposita más de B/. 10,000.00 en efectivo, el casino no solo debe registrar el monto, sino que está obligado a registrar la denominación de cada billete. • Lo más curioso: Al momento de la devolución, el operador solo puede entregarle al cliente exactamente la misma cantidad de billetes por denominación que recibió. Esta medida busca evitar que los casinos sean utilizados como «centros de canje» para limpiar billetes de baja denominación o de origen dudoso. 2. Adiós a los Cheques al Portador El acuerdo es tajante en el Artículo 13: se prohíbe emitir cheques al portador o a nombre de terceros por el pago de ganancias. Todo cheque debe ser nominativo a favor del cliente. Además, se prohíbe cambiar efectivo por cheques (o transferencias) por montos superiores a los diez mil balboas, a menos que se demuestre fehacientemente que son ganancias de juego verificadas. 3. El Nuevo Perfil del «Super» Oficial de Cumplimiento La normativa eleva la vara para quienes vigilan el cumplimiento dentro de los casinos. Ya no basta con la experiencia; el Artículo 21 exige: • Título universitario y al menos 80 horas anuales de formación especializada. • Independencia absoluta: Se prohíbe que el Oficial de Cumplimiento sea pariente de los dueños o directivos del casino. • Poder real: El casino debe garantizarle un presupuesto propio y acceso directo a la Junta Directiva, otorgándole una jerarquía que le permita frenar operaciones sin miedo a represalias.