junio 23, 2026

Maternidad en la penumbra: El drama de dar a luz en una Cuba sin energía ni combustible

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En los pasillos del hospital Ramón González Coro, el silencio solo se interrumpe por el eco de los generadores y la incertidumbre. Tras tres meses de un bloqueo de combustible casi total impuesto por la administración Trump, Cuba se enfrenta a una crisis energética sin precedentes que ha puesto a las más de 32,800 mujeres embarazadas del país en una situación de vulnerabilidad extrema.

Dos caras de la misma crisis

La realidad de la gestación en la isla hoy se divide entre la resistencia hospitalaria y la precariedad del hogar.

Mauren Echevarría Peña, de 26 años, representa la lucha dentro del sistema. Internada desde hace tres meses por complicaciones de diabetes gestacional e hipertensión, espera el nacimiento de su hijo esta misma semana. A pesar de los apagones nacionales que han hecho colapsar la red eléctrica, Mauren destaca la labor del personal médico.

«Han hecho todo lo posible por mí», afirma Mauren, agradeciendo el acceso a insulina y cuidados especializados. «Encontraremos la manera de seguir adelante», añade con tono desafiante, aunque admite el temor lógico de enfrentar el parto en medio de un corte de luz prolongado.

El hambre y el carbón en los suburbios

Fuera de los hospitales especializados, la situación es distinta. En los barrios de La Habana, Indira Martínez, con siete meses de embarazo, libra una batalla diaria por la nutrición básica.

  • Sin electricidad: La cocina eléctrica es inútil; su esposo ha tenido que fabricar una pequeña parrilla de carbón para calentar algo de alimento.

  • Sin suministros: Indira relata que la ayuda humanitaria —como la leche en polvo enviada por México— no ha llegado a sus manos.

  • Salud debilitada: Tras sobrevivir al chikungunya en su primer trimestre, su mayor preocupación es la falta de proteínas y vitaminas esenciales.

«Hay que levantarse de madrugada cuando vuelve la luz para cocinar lo que haya disponible», explica Indira. Para ella y su esposo, un herrero de modestos ingresos, la sensación es de abandono: «Somos nosotros contra el mundo».

El factor geopolítico: El golpe del petróleo

El origen de este colapso se remonta al 3 de enero, tras el derrocamiento de Nicolás Maduro en Venezuela por tropas de élite estadounidenses. Este evento cortó el suministro vital de crudo hacia la isla. La presión de Washington se ha extendido a socios como México, amenazándolos con aranceles si continúan los envíos de combustible.

Aunque coaliciones de solidaridad internacional han logrado introducir donaciones de ayuda médica bajo la mirada de la prensa extranjera, la escala de la crisis supera los esfuerzos paliativos. Para miles de cubanas, el milagro de la vida se prepara ahora en la más absoluta oscuridad.

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