junio 23, 2026

El espíritu de Bamiyán revive en Nueva York: Un homenaje a los Budas destruidos se alza en el High Line

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La obra «Salsal», del artista Tuan Andrew Nguyen, conecta la tragedia de Afganistán con el paisaje urbano de Manhattan, utilizando proyectiles de guerra para simbolizar la sanación.

El horizonte ultra moderno de Hudson Yards ha recibido a un visitante de la antigüedad. En la intersección de la calle 30 Oeste y la Décima Avenida, se ha inaugurado la quinta entrega del prestigioso programa High Line Art Plinth: una escultura monumental que rinde tributo a los Budas de Bamiyán, las icónicas figuras del siglo VI dinamitadas por los talibanes en 2001.

«Salsal»: La luz en medio del hormigón

Titulada “Salsal” —apodo que significa «la luz brilla a través del universo»—, la obra del artista vietnamita-estadounidense Tuan Andrew Nguyen se eleva 8,2 metros sobre el parque elevado. Aunque no es una réplica exacta, la pieza captura la esencia de los colosos afganos mediante el uso de arenisca tallada, el mismo material orgánico de los originales.

El detalle más impactante reside en las manos de la figura:

  • Material: Están fundidas a partir de proyectiles de artillería recuperados en Afganistán.

  • Simbolismo: Las manos parecen flotar cerca de los brazos de arenisca, realizando gestos que representan la valentía y la compasión.

  • Conexión histórica: Nguyen, conocido por transformar municiones de la Guerra de Vietnam en arte, busca trazar paralelismos entre los conflictos bélicos que han marcado a ambos países.

Un diálogo entre épocas y conflictos

La curadora principal de High Line Art, Cecilia Alemani, destacó el contraste «surrealista» de ver arenisca antigua rodeada de acero y cristal industrial. «No es algo que estemos acostumbrados a ver en el arte contemporáneo; pertenece a la historia del arte», señaló.

Aunque el proyecto se gestó en 2023, la actualidad geopolítica —marcada por las tensiones entre EE. UU., Israel e Irán— le ha otorgado una carga emocional imprevista. Para Nguyen, la obra es un espacio de reflexión y memoria que, lamentablemente, sigue siendo relevante ante las guerras actuales.

«Hay algo impactante en ver una escultura hecha de arenisca en este entorno… se vuelve relevante según las circunstancias», afirmó Alemani.

Actividades y permanencia

La escultura permanecerá en su pedestal durante el próximo año y medio. Para profundizar en su mensaje de sanación, el proyecto contará con:

  • Conferencias mensuales: Charlas sobre arte, historia y paz.

  • Meditaciones guiadas: La primera sesión se llevará a cabo el 16 de mayo, coincidiendo con la feria Frieze New York.

Con «Salsal», el High Line no solo ofrece una pieza icónica a los neoyorquinos, sino un recordatorio solemne de que, incluso tras la destrucción absoluta, la luz y la memoria pueden encontrar un camino para volver a brillar.

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