Irán enfría el optimismo de Trump sobre un acuerdo inminente
El gobierno de Irán ha frenado drásticamente el entusiasmo de la Casa Blanca al asegurar que «nada está concretado», poco después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara con vehemencia que un acuerdo para poner fin al conflicto militar entre ambas naciones es inminente y podría firmarse en los próximos días en Europa.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, calificó los informes de un pacto definitivo como «especulativos». Aunque admitió que la mayor parte del texto de un memorando de entendimiento ya está «finalizado», denunció que Washington ha formulado «exigencias excesivas» y «nuevas peticiones» a última hora, advirtiendo que Teherán no se apartará de sus «líneas rojas».
De la amenaza de bombardeo al «gran acuerdo»
La jornada del jueves estuvo marcada por un giro radical en la retórica de Trump. Horas antes de anunciar el avance diplomático, el mandatario estadounidense había amenazado con que EE. UU. golpearía a Irán «con mucha fuerza», sugiriendo incluso la toma de la isla de Kharg —la principal terminal de exportación de crudo iraní por donde pasa el 90% de sus ventas—.
Sin embargo, el propio Trump canceló las órdenes de ataque, asegurando ante los periodistas que los negociadores acababan de alcanzar un consenso mayoritario.
«Hemos llegado a un acuerdo por el cual Irán nunca tendrá un arma nuclear, que era el objetivo principal. Es algo muy importante», declaró Trump, añadiendo que el documento definitivo se completará «bastante rápido» y que la firma reabrirá de inmediato el estratégico estrecho de Ormuz.
Reacciones internacionales y el factor petróleo
-
Mercados financieros: Tras las declaraciones sobre la proximidad de la paz, el precio del crudo Brent se desplomó un 4,4%, situándose en los 89 dólares por barril.
-
Israel: La oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu confirmó una llamada con Trump. Aunque aclaró que Israel «no es parte del memorando», expresó su apoyo a un acuerdo final que exija el desmantelamiento de la infraestructura de enriquecimiento nuclear iraní y el fin del financiamiento a milicias aliadas.
-
Aliados regionales: Trump afirmó que «todo Oriente Medio está muy contento» tras conversar con diversos líderes de la región.
Un trasfondo de hostilidades y fuego cruzado
El escepticismo de Teherán se fundamenta en los precedentes —Trump ya ha anunciado acuerdos fallidos en el pasado— y en la volatilidad militar que se vive sobre el terreno. Desde los bombardeos a gran escala lanzados por EE. UU. e Israel el pasado 28 de febrero, la región vive en vilo.
A pesar del alto el fuego pactado en abril, la presente semana registró una peligrosa escalada de ataques recíprocos iniciada tras el choque de un helicóptero Apache estadounidense en el Golfo el lunes:
| Actor | Acción Militar Reciente |
| Estados Unidos (Centcom) | Ataques contra instalaciones militares y de radar en el sur de Irán. Bloqueo naval con el ataque a nueve buques mercantes (tres esta semana). |
| Irán (CGRI) | Ataques con misiles y drones contra bases de EE. UU. en Bahréin, Kuwait y Jordania. |
Esta última oleada de violencia dejó consecuencias colaterales graves, como una niña de 11 años herida en Bahréin y la muerte de tres marinos indios tras el ataque estadounidense a un carguero en el Golfo de Omán, lo que provocó una protesta formal de la India ante Washington.
Advertencias de una guerra prolongada
Ante las amenazas previas de Trump sobre la infraestructura petrolera, el ejército iraní emitió un comunicado tajante: «O las exportaciones de petróleo y gas son para todos o no estarán disponibles para nadie». Por su parte, el principal negociador de Irán, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió que las «decisiones impulsivas» de la Casa Blanca podrían crear un «atolladero interminable».
Mientras la diplomacia y las armas miden sus fuerzas en un equilibrio precario, la comunidad internacional ha lanzado un grito unánime de alerta. El secretario general de la ONU, António Guterres, se declaró «profundamente preocupado» e instó a las partes a retomar el cese al fuego, un llamamiento al que se han sumado potencias globales y regionales como China, Rusia, India, Pakistán, Turquía y Arabia Saudita.