El «efecto Nolan» desata una fiebre global por los estudios clásicos ante el estreno de «La Odisea»
Mientras los cinéfilos cuentan los días para el estreno de la nueva producción de Christopher Nolan el próximo 17 de julio, una comunidad muy diferente comparte su entusiasmo: los académicos, docentes y devotos del mundo antiguo. Universidades, museos y escuelas secundarias de todo el mundo registran un auge sin precedentes en el interés por la literatura griega, en lo que muchos ya describen como el «Barbenheimer» del Departamento de Estudios Clásicos.
Basada en el monumental poema épico de Homero, la película cuenta con Matt Damon en el papel de Odiseo, el rey de Ítaca cuyo viaje de regreso a casa tras la Guerra de Troya toma diez años. Dado el historial de Nolan con éxitos como Oppenheimer (2023) o Inception (2010), analistas de Hollywood proyectan que el filme superará los US$ 1.000 millones en taquilla global.
El impacto en las aulas y la cultura
Los profesores de estudios clásicos esperan que este fenómeno masivo se traduzca en nuevas matrículas y un renovado interés por la cuenca del Mediterráneo antiguo.
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Clubes de lectura masivos: Un club de lectura virtual organizado por la Universidad de California en Berkeley esperaba una baja participación, pero se asombró al registrar a más de 1.300 personas de todo el mundo.
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Traducciones bajo el reflector: Emily Wilson, la clasicista cuya aclamada traducción de La Odisea (2017) fue leída por Nolan para el proyecto, reporta estar inundada de consultas de la prensa internacional.
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Eventos globales: El Museo Getty en Los Ángeles organizó jornadas de conferencias y adaptaciones de ópera folclórica inspiradas en la obra; en Australia y el Reino Unido, las librerías y asociaciones clásicas reportan aforos llenos en sus paneles temáticos.
«Sabía que iba a ser grande si Christopher Nolan la dirigía. Cada vez que logramos que la gente hable de lo que estudiamos en clase, para mí como educadora es emocionante», comentó Jennie Luongo, presidenta de la American Classical League.
¿El regreso del «Efecto Gladiator»?
Este fenómeno ya tiene precedentes. Tras el estreno de Gladiator de Ridley Scott en el año 2000 —que recaudó más de US$ 460 millones y ganó cinco premios Oscar—, las universidades vivieron un auge de inscripciones en asignaturas de civilización griega y romana, un fenómeno que los medios bautizaron como el «efecto Gladiator» y que impulsó producciones posteriores como Troy (2004) y 300 (2006).
Divisiones entre los expertos
No todos los académicos creen que el impacto en las aulas sea permanente. Max Nelson, profesor de la Universidad de Windsor, se muestra cauteloso y señala que, a diferencia de la película original del 2000, la secuela de Gladiator lanzada en 2024 no generó un resurgimiento notable de estudiantes.
«Mi predicción es que la película no traerá un gran número de nuevos alumnos a nuestros cursos, pero planteará muchas preguntas entre los curiosos», matizó Nelson, quien planea usar el filme de Nolan como punto de referencia en su cátedra El mundo antiguo en la pantalla.
Por el contrario, la Society for Classical Studies ya prepara una mesa redonda para debatir el filme en su próxima conferencia anual de Boston en enero. Para Nina Papathanasopoulou, coordinadora de la asociación, la clave del futuro de la disciplina radica en abrazar estas producciones: «Nos hemos dado cuenta de que, si queremos mantener vivo nuestro campo, tenemos que involucrarnos de verdad con los artistas y las voces contemporáneas».