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Informan a adultos mayores sobre características y uso correcto del calzado

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Soporte de peso, equilibrio, estabilidad, amortiguación y propulsión, son solo algunas de las funciones anatómicas que tienen los pies.

Cuando se entra en el grupo etario de las personas mayores, esta parte de nuestra anatomía adquiere mayor relevancia a la hora de proteger la salud, porque ayuda a mantener la autonomía al conservar la movilidad.

Un hecho que no debe tomarse a la ligera, es la escogencia del zapato, donde no necesariamente lo más caro es lo mejor.

La Dra. Martha Roa, especialista en Medicina Física y Rehabilitación ofreció una charla dirigida a pacientes adscritos al Programa de la Tercera Edad de la Policlínica Presidente Remón referente a las características y uso correcto del calzado.

Con un lenguaje sencillo, la Dra. Roa invitó a la reflexión sobre la importancia del autocuidado de esta extremidad, al proponer que así como le damos mantenimiento a un automóvil o a un electrodoméstico, igual tenemos que cuidar los pies, conociendo los pros y los contras de esta prenda de vestir y como su elección afecta la biomecánica del cuerpo.

Determinó que el calzado ante todo, debe ser a imagen y semejanza del pie, en pocas palabras, a la medida, ni chicos ni pegados o apretados. Tampoco deben ser más grandes que el tamaño del pie, porque impedirían la marcha funcional, y en consecuencia, mayor riesgo de sufrir una caída.

“Una caída en el adulto mayor es desastrosa, puede causar mucho tiempo de encamamiento, de sedentarismo y hasta puede llevar a una hospitalización”, agregó.

Advirtió sobre el uso de chancletas en especial si se va a salir, porque no ofrecen suficiente sujeción, lo que además de aumentar significativamente el riesgo de caídas y lesiones y existe una mayor propensión a que sufran heridas y golpes.

Expresó que el zapato debe ser de fácil cierre y ventilado y en cuanto a su suela: antirresbalante y moderadamente flexible.

Entre los materiales óptimos para ser fabricadas las suelas están el cuero, goma, espuma, neolite (material sintético de caucho o hule de alta densidad).

Sobre la altura de la suela, la Dra. Roa especificó que debe poseer un grosor de 1 centímetro o más adelante, y el doble o un poco más alto en el talón, siendo el ideal, el tacón grueso.

El zapato de punta en la parte delantera se ha vuelto tendencia; no obstante, no es conveniente su uso, ni para hombres ni mujeres. ¿La razón? Destaca la especialista, que con el tiempo los dedos se van deformando y los pies, hinchando, sobre todo si hay temas vasculares.

Recomendó que sean de punta redondeada, pues favorecen la distribución del espacio para los dedos, y aportan mayor comodidad.

Precisó que de todos los calzados, el zapato más completo es la zapatilla siempre y cuando cumplan con la característica de que coincidan con la curva natural del pie, sean acolchadas y de base ancha para absorber el impacto al caminar.

La zapatilla ha dejado de ser solo un calzado deportivo y en las modas actuales, se puede ver tanto a jóvenes como a adultos mayores, usarlas hasta con vestidos, lo que lo convierte en una prenda versátil con la que no se pierde la elegancia ni la comodidad, si cumple con los requisitos de funcionabilidad.

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