Mientras los rumores sobre la inminente ejecución de Ana Bolena sacuden los cimientos de la corte inglesa, en un rincón de Essex tres mujeres de clase trabajadora se sientan a beber y cotillear. Pero tras las risas y el vino, subyace una pregunta punzante: ¿qué significa este desplome de la realeza para ellas, mujeres comunes en un mundo hostil?
Esta es la premisa de 1536, la obra de teatro ambientada en la era Tudor que ha conquistado el West End de Londres. El proyecto no solo destaca por su narrativa, sino por contar con el respaldo de la estrella de Hollywood Margot Robbie, quien ha quedado cautivada por la vigencia de su mensaje.
Una obsesión compartida: De Barbie a los Tudor
Margot Robbie confesó a la BBC que su vínculo con la obra comenzó hace años, cuando solo era un guion. «Todo el mundo me decía que me obsesionaría con él, y tenían razón», afirmó la actriz. Para Robbie, la fuerza de la pieza reside en su aterradora actualidad:
«La historia se desarrolla en 1536, pero las conversaciones que tienen estas mujeres son las mismas que tienen las mujeres hoy en día. Siento que soy amiga de ellas y que las conozco».
La autora, Ava Pickett, de 32 años, buscaba precisamente esa conexión. La idea nació de charlas privadas con sus amigas sobre la violencia de género y la ansiedad social. Su objetivo era alejarse de las heroínas históricas inalcanzables para centrarse en personajes «normales» que lidian con una creciente ola de misoginia.
Éxito de crítica y salto a la pantalla
La obra, que tras su exitoso paso por el teatro Almeida ahora reside en el Ambassadors Theatre, ha recibido elogios unánimes:
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The Times: Calificó la obra como un «drama feminista que pone de relieve un sistema injusto» y destacó a sus protagonistas —Liv Hill, Siena Kelly y Tanya Reynolds— como estrellas en ciernes.
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The Guardian: Planteó la pregunta inevitable: «¿Cuánto han cambiado realmente las cosas para las mujeres?».
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London Theatre: Subrayó su lenguaje coloquial y su impacto «decididamente moderno».
El fenómeno de 1536 es tal que la BBC ya ha encargado una adaptación a serie dramática de ocho episodios. Mientras tanto, Pickett consolida su carrera coescribiendo la próxima película de Baz Luhrmann sobre Juana de Arco (Jehanne d’Arc).
Sacar lo invisible a la luz
Para la actriz Tanya Reynolds, la obra llena un vacío histórico crucial. Dado que apenas existen registros de la gente común de aquella época, 1536 les devuelve la voz. «Se aprende muchísimo al reexaminar la historia a través de la mirada femenina de aquellas que no fueron figuras destacadas», explica Pickett.
Por su parte, Liv Hill asegura que la obra logra que la historia deje de ser «aburrida» para volverse relevante: «Estas chicas podrían ser chicas del año 2026».
A pesar de tratar temas como la hipocresía de género y el peligro de la desinformación, Margot Robbie insiste en que el humor es el alma del relato: «La gente se sorprenderá de lo mucho que se ríe; es divertidísimo de principio a fin». Al final del día, 1536 no es una lección de historia, sino un espejo que invita al público a salir del teatro con ganas de seguir la conversación con sus propios amigos.

