La activista, que ya suma un total de 44 años de condena, se negó a declarar ante el tribunal por considerar el proceso una «farsa». Su familia denuncia agresiones físicas durante su arresto.
MASHHAD, IRÁN – Un tribunal de la ciudad de Mashhad ha impuesto una nueva condena de siete años y medio de cárcel a la activista y Premio Nobel de la Paz 2023, Narges Mohammadi. Según informó su abogado, Mostafa Nili, la sentencia se desglosa en seis años por «reunión y colusión» y un año y medio por «actividades de propaganda».
Además de la pena de prisión, el tribunal ha dictado una prohibición de salida del país por dos años y el exilio interno en la región de Khusf por el mismo periodo.
Un proceso bajo protesta
La audiencia, celebrada el pasado sábado, fue calificada como una «farsa» por la Fundación Narges. Su esposo, Taghi Rahmani, reveló que Mohammadi mantuvo un silencio absoluto durante la comparecencia, negándose a ofrecer defensa o firmar documentos al no reconocer la legitimidad del sistema judicial iraní.
«Es una sentencia cruel y muy injusta», declaró Rahmani a la BBC, haciendo un llamado internacional a las organizaciones de derechos humanos.
Deterioro de salud y denuncias de maltrato
La situación física de la activista, de 53 años, es crítica. Mohammadi inició una huelga de hambre el pasado 2 de febrero y tuvo que ser hospitalizada de urgencia hace tres días debido a su debilidad, antes de ser devuelta al centro de detención.
El origen de esta nueva condena se remonta a su arresto en diciembre, durante una ceremonia conmemorativa por el abogado Khosrow Alikordi. Según testigos presenciales citados por su fundación:
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Fue atacada por aproximadamente 15 agentes vestidos de civil.
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Sufrió agresiones físicas (golpes con palos y tirones de cabello).
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El fiscal de Mashhad justifica la detención alegando que Mohammadi incitó a cantar consignas que «violan las normas».
Una vida tras las rejas
Con este nuevo fallo, el tiempo total de condena acumulado por Mohammadi asciende a 44 años, de los cuales ya ha cumplido más de una década. La activista es una de las voces más críticas contra el régimen, habiendo firmado recientemente una petición que responsabiliza al líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, por «crímenes contra la humanidad» durante la represión de las protestas nacionales.
La represión no se limita a la Nobel; otros cuatro destacados activistas (Abdollah Momeni, Mehdi Mahmoudian, Vida Rabbani y Ghorban Behzadian-Nejad) han sido arrestados desde finales de enero por su vinculación con la misma petición que exige el fin de la República Islámica.

