Israel rectifica y otorga «acceso pleno» al Patriarca Latino tras bloqueo en el Santo Sepulcro
En una decisión de última hora, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, anunció que el Patriarca Latino de Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, tendrá «acceso pleno e inmediato» a la Iglesia del Santo Sepulcro. La medida busca aplacar la crisis diplomática desatada después de que la policía israelí impidiera al líder católico celebrar la misa del Domingo de Ramos.
El incidente, calificado por la oficina del Patriarca como un hecho sin precedentes «en siglos», ocurrió en el inicio de la Semana Santa. Pizzaballa y el reverendo Francesco Ielpo fueron retenidos a las afueras del templo —lugar de la crucifixión y resurrección de Cristo—, viéndose obligados a retirarse.
Seguridad nacional vs. Libertad religiosa
Netanyahu justificó la restricción inicial alegando motivos de seguridad «especiales». Según el mandatario, Jerusalén ha sido blanco de ataques recurrentes con misiles balísticos por parte de Irán, los cuales han puesto en riesgo los Lugares Santos.
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El riesgo real: El primer ministro aseguró que, en un ataque reciente, restos de un misil impactaron a escasos metros de la Iglesia del Santo Sepulcro.
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Cierre general: La policía israelí mantiene cerrados los lugares sagrados de la Ciudad Vieja desde el inicio del conflicto con Irán el pasado 28 de febrero, rechazando inicialmente las exenciones para líderes religiosos.
Presión internacional y resolución
La prohibición de acceso provocó una rápida condena de potencias occidentales. Estados Unidos, Francia e Italia calificaron el hecho como una violación a la libertad de culto. El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, llegó a convocar al embajador de Israel para exigir explicaciones.
Tras la mediación del presidente israelí, Isaac Herzog, el conflicto se dio por resuelto la noche del domingo. La oficina del Cardenal Pizzaballa expresó su «sincera gratitud» por la intervención presidencial, confiando en que se mantengan las soluciones para que los fieles puedan orar en los sitios sagrados de todas las religiones durante estos días de máxima relevancia espiritual.
Contexto de guerra
La tradicional procesión del Domingo de Ramos ya había sido cancelada este año debido a las restricciones por la guerra. No obstante, bajo las nuevas instrucciones, se espera que los líderes eclesiásticos puedan retomar los servicios religiosos de Semana Santa bajo protocolos de seguridad reforzados.