enero 27, 2022

El largo calvario de las familias Mendizábal y Falconett

Por: Abdiel De León

El viernes 30 de enero de 1976, durante el periodo de la dictadura de Omar Torrijos, fueron asesinados en Los Llanos de Mariato, Provincia de Veraguas los estudiantes Jorge Enrique Falconett de 22 años de edad y graduando en la carrera de Ingeniería (del Instituto Politécnico e Ingeniería en la Universidad de Panamá) y Betzy Marlene Mendizábal de 19 años de edad (estudiante de V año en el bachillerato en Ciencias del Instituto Nacional Panamá), simpatizantes del Frente Estudiantil Revolucionario 29 de Noviembre.

El cadáver de Marlene fue encontrado con los cabellos atados a las raíces de un árbol de mangle, y el cuerpo de Jorge está todavía desaparecido desde entonces. ‘El caso del asesinato de Marlene y Jorge, presuntamente fue responsabilidad de Roberto Pinzón, Jacinto McDonald y Raúl Gónzalez’, familiares de los Teniente Coronel Roberto Díaz Herrera y Teniente Ricauter Rodríguez, miembros de la Guardia Nacional de Panamá.

RESULTADOS DE PRUEBAS DE ADN A RESTOS HUMANOS

Unos resultados de muestras de ADN mitocondrial al dar positivas, permitieron así identificar y comprobar la veracidad de los restos humanos de Betzy Marlene Mendizábal; de ahí se procedió por parte del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, hacer entrega de la caja N° 17 (en custodia), con los restos a sus familiares, el día miércoles 27 de diciembre del 2017. Por el arduo trabajo y diligencias del Dr. Humberto Mas Calzadilla, director del IMELCF y al Laboratorio de ADN encargado de este proceso, los hermanos Kilmara Mendizabal, Marco Mendizabal y Mello Mendizabal, en un momento muy emotivos y de sentimientos encontrados recibieron aquellos restos su querida hermana.

DETALLES DEL CASO DE LA MUERTE Y DESAPARICIÓN FORZADA DE ESTOS JÓVENES

El cadáver de Betzy Marlene fue encontrado con los cabellos amarrados a las raíces de un árbol de mangle, semi sumergida en la desembocadura del río Negro y Playa Malena, Mariato, provincia de Veraguas, lugar donde ya se había buscado, y también a Jorge Enrique que nunca se supo dónde está su cuerpo (desaparecido).

Según familiares, encontraron en las áreas cercanas la ‘Pañoleta’ que utilizaba Marlene en la cabeza, pero con manchas de sangre seca, un ‘Suéter’ y una «Gorra» de Jorge y además casquillos de bala. Esas evidencias fueron entregadas al Departamento Nacionales de Investigaciones (DENI) y todos estos elementos se perdieron y desaparecieron.

El cuerpo de la joven hallada y recuperada fue rápidamente sepultada, sin que se practicara una autopsia (el forense de la época se excusó alegando que el cadáver no tenía las condiciones por su supuesto avanzado estado de descomposición), lo que ocasionó muchas dudas.

«De acuerdo con el Sr. Elías Falconett, el Dr. Carrizo, “tomando una rama del suelo levantó la sábana que cubría el rostro de Marlene y luego de examinarla brevemente ordenó que la enterraran”. “Cuando se le dijo que debía realizarse una autopsia, se negó absolutamente a hacerlo, razón por la cual se procedió a enterrarla”. «Los familiares indicaron que ‘el cuerpo de Betzy Marlene fue amarrado por el cabello a un árbol de mangle en la desembocadura del río Negro y una pañoleta de ella tenía manchas de sangre seca, además había casquillos de bala un ‘Suéter’ y una «Gorra» de Jorge, en el mismo sitio donde estaba el cuerpo y ninguno de estos objetos fueron investigados, Betzy Marlene nunca se arriesgaría a lanzarse al río porque no sabía nadar». (Según quien la recuperó: Ella estaba completamente vestida, una blusa manga larga doblada metida así al ‘blue jeans’. Ya estaba como para explotar el cuerpo, estaba templado, así soplado, tenía unos mocasines puestos, el cuello amoratado y un collar de cuentas largas y un orificio de bala 22 de rifle que botaba sangre con agua aquí de la cintura (señala dónde), y la lengua afuera, los brazos aquí como raspados, como que la arrastraron. Se veía los brazos raspados). Los familiares entonces solicitaron la exhumación, pero las autoridades misteriosamente no respondieron hasta que pasó tres meses.

ACCIONES PENALES ( Sin llegar a conseguir JUSTICIA )

Durante el juicio realizando el martes 3 de febrero de 1976 que se les siguió a los imputados –allegados a la cúpula militar- se dieron muchos obstáculos e intimidaciones contra familiares de Marlene por exigir una investigación justa.

Luego de 10 meses de investigación decidieron el «Sobreseimiento Provincial» del caso. Ocho años más tarde por la incansable lucha de sus familiares, el lunes 19 de noviembre de 1984 es reabierto el proceso, pero todo quedó congelado hasta que el martes 18 de noviembre de 1986, nuevamente se dicta sobreseimiento ante este sonado doble crimen. Después de la caída del régimen militar tras una intervención bélica, a punto de darse la ‘prescripción’ del caso en 1991, se convocó a una audiencia, sin ningún resultado. En 1992 antropólogos argentinos exhumaron los supuestos restos de Marlene, ya que una persona dijo haber visto orificios y sangre en su cadáver al ser levantado.

Sus familiares sostenían que los restos habían sido cambiados, por lo que al crearse la Comisión de la Verdad el jueves 18 de enero del 2001, sus familiares autorizaron que les realizaran pruebas de ADN, pero éstas no se pudieron llevar a cabo. El miércoles 8 de octubre 1997 durante otra audiencia en el Cuarto Tribunal de Justicia en Penonomé, provincia de Coclé, dictaminó que no existía suficientes elementos para juzgar a los acusados.

Los familiares nunca bajaron la guardia y fortaleza de alcanzar «JUSTICIA» para las víctimas y sobrevivientes de la dictadura. La sospecha parecía hacerse realidad, de que los restos de Marlene había sido intercambiados de manera deliberada, en mayo del 2002 tras unas pruebas de ADN resultaron ‘negativos’. Años posteriores, en marzo del 2005, el Estado panameño, la Comisión de la Verdad y el Comité de Familiares de Desaparecidos de Panamá Héctor Gallego, fueron convocados por la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, debido a los cascos de asesinatos y desapariciones forzadas durante el periodo de la dictadura militar. En abril del año 2006, la Fiscal Janeth Rovetto, justificó que el Ministerio Público no podía reabrir el caso Mendizabal – Falconett porque ya había una sentencia ejecutoriada. Cinco años más tarde se consideró que el proceso penal Jorge Falconett y Marlene Mendizábal se consideró «Prescrito», dejando muchas interrogantes.

El martes 27 julio del 2010 se otorgó un fondo para la realización de pruebas de ADN y que a la vez se contaría con el apoyo de Antropólogos Forenses argentinos con un plan de trabajo. A mediados del año 2012 fueron llevados a Argentina restos humanos que se decían eran de Marlene Mendizábal, para corroborar o descartar si se tratan de ésta jovencita. El viernes 1 de febrero del 2013, a los 95 años de edad y luego de una incansable lucha para hacer Justicia a su hija Betzy Marlene, fallece el señor Carlos Eduardo Mendizabal Guevara, nunca pudo llegar a ver el fruto de su esfuerzo anhelado, y que tanto lo hizo sufrir.

TESTIMONIO LA FAMILIA MENDIZÁBAL ES VÍCTIMA TAMBIÉN DEL RÉGIMEN

Importante conocer este notable contexto en la que se vio involucrado un Patriota: El señor Carlos Eduardo Mendizabal Guevara, aparte de su lucha y suplicio fue «histórico mártir de la gesta heroica de enero de 1964», durante ese enfrentamiento recibió un disparo que realizó el Ejército estadounidense dirigidos contra el pueblo panameño. Por esa razón ante lo ocurrido en Maritato y el ‘Atros Crimen’ de su querida hija y la desaparición del joven Falconett. «El Movimiento Nacional de los Mártires del 9 de Enero de 1964» se solidarizó y llevaron un ‘COMUNICADO’ dirigido al jefe de gobierno Omar Torrijos; Con el título «LOS QUE PERSIGUEN A LOS MÁRTIRES DE ENERO SON TRAIDORES A LA PATRIA», llevaron la nota al Cuartel General y la misma decia en algunos párrafos: ( «Estimado General, nuevamente como en ocasiones anteriores, la presente tiene el carácter de especial por cuánto lo que representa para Nosotros los Gestores de la Patriótica Gesta de enero 9 de 1964, la difunta y estudiante de V año del Glorioso Instituto Nacional Betzy Marlene Mendizabal Hill, hija de uno de los Heridos del 9 de enero de 1964 quien en la presente fecha es HÉROE NACIONAL por Ley Orgánica de la República y miembro Directivo del COMITÉ EJECUTIVO NACIONAL de esta organización Moral, Histórica, Cívica, Progresistas, Patriótica y de Vanguardia. General Torrijos: EXIGIMOS JUSTICIA POR EL VIL ASESINATO cometido en MARIATO ( Provincia de Veraguas ) de los jóvenes Estudiantes «BETZY MARLENE MENDIZABAL HILL y JORGE ENRIQUE FALCONETT» la primera, Estudiante del V año del Glorioso Instituto Nacional y el segundo, Estudiante Graduando de Ingeniería Civil (Facultad de Ingeniería) de la Universidad Nacional de la República de Panamá. Aquí no cabe ya LOS EDITORIALES AMAÑADOS ni los PERSONAJES HISTÓRICOS de nuestra nacionalidad, de nuestro Pueblo que muchos PELAGATOS les toman en calidad de FAMILIAR POSTIZO con el cínico descaro de la politiquería, ( POLIEDRO PINZÓN ) ni demás, los que en plena existencia fueron muy rectos en sus actos, honestos, firmes, sincero y demasiado HUMILDES. General Torrijos: la carta pública firmada por el Padre de el joven Universitario: JORGE ENRIQUE FALCONETT, es la expresión auténtica, firme y realmente digna del ciudadano honesto y responsable de un padre de Familia «).

La nota de tres paginas expresa duras críticas al comportamiento del régimen militar, con copia al Pueblo Panameño, a los ciudadanos honestos y a las Organizaciones Populares. Firmado por Nicolás Lemos Torres, Presidente del Consejo Superior Nacional, Coordinador General Brigada Popular Nacionalista 9 de Enero, y Marco Antonio Fenton Achurra, Jefe Cívico. Luego de entregar el documento, la respuesta de Omar Torrijos, fue: preguntar «Por qué ustedes apoyan a esa gente».

Tras la muerte y desaparición forzada de los jóvenes estudiantes hubo graves persecuciones y agresiones contra los familiares. Kilmara Mendizabal describe: A mi papá Carlos Eduardo Mendizábal lo llevaron detenido el lunes 13 de septiembre de 1976, sólo por denunciar públicamente que familiares de Roberto Díaz Herrera (miembro de la Guardia Nacional) eran responsables del hecho, irrumpieron violentamente a la Renta, tumbaron la puerta, se llevaron a mi padre por 5 días y estuvo arrestado en el DENI clamando justicia, ahí en ese mismo sitio golpean a mi madre ESTELA MARIA HERRERA, y a mi hermano CESAR RAFAEL MENDIZABAL HILL; me acuerdo que le decía yo al patrulla: “Le va a pasar lo mismo que al Padre Gallego”, porque ya al Padre Gallego lo habían matado y así mismo se lo habían llevado. Nos vamos detrás del patrulla y ahí nos quedamos en la esquina, era en Santa Ana, tiene que salir vivo o muerto, le decían. Pero toda esa angustia, toda esa corredera por pedir justicia. Entonces, el cuerpo de mi hermana, ese cuerpo de mi hermana, esa evidencia, eso no es un accidente. Un accidente hubiera aparecido el cuerpo, la ropa, sin ropa o diferente no como aparece completamente vestida. Toda la familia estaba amenazada y le intimidaban para que no continuáramos con las exigencias para que se investigara el crimen de mi hermana.

En una ocasión estábamos pegando volantes desde Calidonia hasta la Central en la ciudad capital, fuimos detenidos y llevados a la Cárcel Modelo (SOFIA DEL CARMEN MENDIZABAL, MARCOS MENDIZABAL Y KILMARA MENDIZABAL) ahí nos mantuvieron toda la noche y madrugada junto con otros detenidos, quemaron nuestras volantes y nos amenazaron. Los familiares nuestros que viven en Atalaya, también fueron amenazados, mi tío ANDRÉS HERRERA que manejaba una chiva de transporte colectivo de Atalaya a Ponuga y Santiago, quien iba acompañado de su hijo que lleva el mismo nombre, fueron agredidos y amenazados por ROBERTO PINZÓN (Representante del corregimiento de Atalaya) quien disparó tres veces y los mantuvieron detenidos por todo un fin de semana, y sin orden de detención por una autoridad judicial, ordenando que lo dejaran preso a órdenes de él (Representante de corregimiento de Atalaya). LUZMILA DIAZ HERRERA DE PINZÓN, directora del Instituto Urraca, esposa del Representante de Atalaya, conduciendo un vehículo, le tira a toda velocidad el vehículo a mi abuela MARIA DE JESUS HERRERA , la joven que la acompañaba le da un jalón y la libra del atropello.

Todos estos incidentes violentos eran denunciados a través de volantes, porque ninguna autoridad querían atender acusaciones contra esta familia que tenían parentesco con OMAR TORRIJOS y ROBERTO PINZON DIAZ. Mis hermanos, CARLOS EDUARDO MENDIZABAL HILL y CESAR RAFAEL MENDIZABAL HILL estuvieron afectados físicamente y emocionalmente, y están recuperándose de adicciones (Alcoholicos Anonimos) Carlos Eduardo Mendizabal, presenció cuando sacaban el cuerpo de mi hermana de la desembocadura del río Negro, se opuso de que el Teniente Ricaurte Rodriguez ordenara enterrar a mi hermana en la arena de la orilla de la playa Malena, como si fuera un perro. Su cuerpo fue llevado a Atalaya y se negaron hacerle la autopsia, este médico también era familiar de ROBERTO PINZON.

Mi madre, lesionada en la instalaciones del DENI, cuando detuvieron a mi Padre, se mantiene todavía con fuerte dolores de cabeza. Estela María Herrera de Mendizábal: Temiendo por la seguridad de su esposo, la Sra. de Mendizábal, se presentó a las oficinas de DENI donde se encontraba detenido su marido y pidió que se le dieran explicaciones. Cuando los funcionarios se negaron a dar explicaciones y le pidieron que se retirara, la Sra. de Mendizábal comenzó a gritar pidiendo justicia. Como resultado de ello, la Sra. de Mendizábal, que en esa oportunidad llevaba un soporte ortopédico en el cuello, fue objeto de malos tratos y está ahora confinada a una silla de ruedas como consecuencia de ellos. Hasta las correspondencias personales que mi papá recibia por ‘Entrega General’ en la Estafeta de Balboa eran revisadas… y muchas no les llegó a recibir… debido a esto, un señor residente del área Canalera le recibía su correspondencia en su casilla, la que utilizó para recibir la correos y encomiendas de distintos lugares y del CIDH.

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