agosto 7, 2022

En qué países sigue habiendo lepra (y por qué no se ha logrado erradicar)

Tomado BBC

Es una enfermedad que ha afectado a la humanidad durante miles de años y, sin embargo, aunque mucha gente se sorprenda de ello, sigue estando presente.

Según las últimas cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2019, se detectaron un total de 202.185 nuevos casos de lepra o enfermedad de Hansen en 120 países del mundo.

Pero debido al enorme estigma que históricamente la ha acompañado, podría haber muchos más y que no han sido diagnosticados ni tratados.

¿Por qué ha sido tan difícil erradicar, o incluso eliminar, esta infección milenaria?

«Y es difícil estimar, pero debe haber muchas más personas que están sin diagnosticar en el mundo», agrega.

«Maldición bíblica»

La lepra es causada por el bacilo Mycobacterium leprae, que se transmite por microgotas de la nariz y boca de personas contagiadas.

La infección afecta principalmente los nervios periféricos y la piel, y el paciente puede llegar a tener complicaciones graves como desfiguración, deformidades y discapacidad, ya sea por daño neurológico o ceguera.

El diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno y adecuado son dos pilares fundamentales para el control de la enfermedad.

Pero la lepra sigue siendo una enfermedad mal entendida por la sociedad, subrayan los expertos.

En partes del mundo se sigue temiendo a los enfermos de lepra y persisten las antiguas percepciones sobre el trastorno como una «maldición bíblica».

«Hay mucho desconocimiento y mucho prejuicio», señala el doctor Nicholls.

«Porque tiene asociado ese estigma que viene de épocas bíblicas y de la época en la que se internaba a los pacientes en los famosos leprosarios para aislarlos de la comunidad, por la idea, que ya está totalmente reevaluada, de que eran un peligro para la comunidad y los podían infectar», agrega.

Incidencia

La lepra está presente en gran parte del mundo, principalmente en África y el Sureste Asiático.

Pero cerca del 80% de todos los casos nuevos ocurren en India, Brasil e Indonesia.

Aunque cada año se reportan a nivel global unos 200.000 casos nuevos, incluidos de miles de niños, los especialistas creen que puede haber muchos más pacientes que no son diagnosticados porque no buscan asistencia médica.

«La infección comienza con manchas en el cuerpo que a muchos pacientes no les causan molestias», le dice a BBC Mundo el doctor Erwin Cooreman, director del Programa Global de Lepra de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

«Las manchas no son dolorosas ni generan comezón, así que la persona puede ignorarlas y no buscar asistencia médica y no son diagnosticados».

«Es hasta que el cuerpo se les llena de manchas o empiezan a tener deformaciones cuando ya no pueden ignorar la enfermedad», agrega.

La bacteria de la lepra ataca las terminaciones nerviosas y destruye la capacidad del organismo para sentir dolor.

Sin sentir dolor la persona puede lesionarse sin darse cuenta y sus heridas pueden infectarse.

También pueden ocurrir cambios en la piel que provocan úlceras que, si no se tratan, pueden conducir a complicaciones, heridas y desfiguraciones de la cara y extremidades.

Si los nervios faciales se ven afectados la persona puede perder la capacidad de parpadear lo que eventualmente causaría ceguera.

Tratamiento

Muchas de las complicaciones de la lepra pueden evitarse.

Desde 1981 la enfermedad ha sido tratada exitosamente con una combinación de tres fármacos antibióticos, la llamada poliquimioterapia o PQT, que se ofrece a los pacientes gratuitamente en todo el mundo.

Si la terapia se administra en las primeras etapas de la enfermedad se pueden prevenir muchas de las discapacidades y deformaciones, señalan los expertos.

El problema es que el diagnóstico a menudo es retrasado por el acceso limitado a los servicios de salud, como explica Alice Cruz, Relatora Especial para la Eliminación de la Discriminación de Personas Afectadas por Lepra de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH).

«La lepra es endémica en países cuyos sistemas de salud no están desarrollados con lo cual no siempre es posible garantizar un diagnóstico temprano», le dice a BBC Mundo la relatora del ACNUDH.

«Y si el diagnóstico no es adecuado la enfermedad se va desarrollando y no se puede impedir el daño de los nervios, que es lo que genera la discapacidad física en la lepra», agrega.

También está el problema de los malos diagnósticos, porque en sus etapas iniciales la lepra puede confundirse fácilmente con otras enfermedades de la piel.

«Hay problemas tanto por la naturaleza de la enfermedad como porque las personas consulten a tiempo, y también por el hecho de que los servicios médicos, e incluso los profesionales de salud, a veces no saben diagnosticar, especialmente en los niveles periféricos donde más están los casos», explica el doctor Santiago Nicholls.

«Usualmente el primer síntoma es una mancha en la piel en que la persona pierde la sensibilidad».

«Muchos médicos no sospechan que es lepra, piensan que es un hongo u otra cosa y no tratan de una manera adecuada a un paciente que tiene un signo inicial de lepra», le dice a BBC Mundo el experto de la OPS .

Please follow and like us:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *