Un mes después de ser detenida por conducir bajo los efectos del alcohol y sustancias ilícitas, la estrella del pop Britney Spears ha decidido buscar ayuda profesional. Según confirmó su representante a diversos medios estadounidenses este domingo, la cantante de 44 años ingresó voluntariamente en un centro de tratamiento especializado.
Un plan de bienestar necesario
El ingreso a rehabilitación se produce tras el incidente ocurrido el pasado 4 de marzo, cuando la Patrulla de Carreteras de California interceptó a Spears conduciendo su BMW de «forma errática y a gran velocidad» en una autopista. En aquel momento, los oficiales reportaron que la artista mostraba signos evidentes de embriaguez, fallando las pruebas de sobriedad realizadas en el lugar.
Tras el arresto, su equipo de trabajo calificó el suceso como «completamente inexcusable». En declaraciones a la cadena BBC, su representante enfatizó que este es el primer paso hacia un cambio estructural en la vida de la cantante:
«Britney va a tomar las medidas adecuadas y cumplir con la ley. Sus seres queridos han diseñado un plan necesario y largamente esperado para garantizar su éxito y bienestar», afirmó el portavoz.
Contexto legal y familiar
La decisión de iniciar el tratamiento llega tres semanas antes de su comparecencia programada ante un tribunal de California para responder por los cargos de conducción bajo efectos de sustancias. Durante este proceso, se informó que sus hijos pasarán tiempo con ella para brindarle apoyo emocional.
El peso de una trayectoria compleja
Spears, responsable de himnos globales como Baby One More Time, Toxic y Gimme More, ha vivido bajo el escrutinio público durante décadas. Este nuevo capítulo ocurre cinco años después de que se pusiera fin a la tutela legal de 13 años que otorgaba el control de sus finanzas y vida personal a su padre.
Aunque en el pasado la propia artista reconoció que la tutela fue una medida necesaria para recuperar la estabilidad en un momento de crisis profunda, hoy se enfrenta al reto de retomar el control de su salud de forma autónoma. Con este ingreso voluntario, tanto su equipo como sus seguidores esperan que la «Princesa del Pop» logre la recuperación definitiva que ha buscado desde su liberación legal en 2021.

