Rachel Duffy, la astuta ganadora de la cuarta temporada del exitoso reality The Traitors, ha servido de inspiración para un proyecto tecnológico inusual. Un ingeniero estadounidense, fascinado por la capacidad de persuasión de Duffy, ha creado un «agente de voz» de inteligencia artificial diseñado específicamente para llamar a miles de pubs y consultar el precio de una pinta de Guinness.
«Rachel», la IA que convence a los taberneros
Matt Cortland, el creador del proyecto, confesó que buscaba una voz que sonara «extremadamente confiable» para interactuar de forma natural con el personal de los bares. Tras ver cómo Duffy engañó a todo un castillo en el programa, decidió que un acento de Irlanda del Norte sería el «homenaje» perfecto para su herramienta de recolección de datos.
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La misión: Durante el pasado fin de semana de San Patricio, la IA llamó a más de 3,000 establecimientos en toda la isla de Irlanda.
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Efectividad sorprendente: De los locales contactados, más de 2,000 respondieron y unos 1,000 revelaron el precio exacto de su cerveza negra.
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Camuflaje casi perfecto: Según Cortland, solo un «puñado» de camareros se dio cuenta de que estaban hablando con un software y no con una cliente real.
Nace el «Guinndex»: El mapa del ahorro cervecero
Los datos recopilados han dado vida al Guinndex, un índice en línea que permite a los consumidores comparar precios y evitar cobros excesivos. El estudio de la IA reveló una brecha económica considerable entre regiones:
| Ubicación | Precio Promedio / Estado |
| Dublín | 6,75 € (La más cara del país) |
| Condado de Laois | 5,38 € (La opción más económica) |
Humor irlandés frente a la máquina
A pesar de ser un experimento tecnológico, el factor humano no faltó. En un pub de Kilkenny, un camarero, tras escuchar la preocupación de la IA por el precio, soltó una carcajada y respondió: «Normalmente cuestan 6,20 €, pero si no te lo puedes permitir, ¡nosotros te invitamos a una!».
En otros lugares, como en el condado de Fermanagh, el personal optó por el sarcasmo, asegurándole a la «IA Rachel» que la pinta costaba la exagerada cifra de 25 libras.
«Rachel convenció a todo el castillo de Traitors y me convenció a mí. Sabía que su estilo de conversación era la clave para que la gente se sintiera cómoda respondiendo», explicó Cortland a la BBC.

