El icono de la música tejana Bobby Pulido, de 53 años, dio una de las mayores sorpresas en las elecciones intermedias al ganar un asiento en la Cámara de Representantes por el Distrito 15 de Texas. Representando al Partido Demócrata, el cantante obtuvo el 62,3% de los votos, superando por más de 20 puntos a la legisladora republicana Mónica de la Cruz (37,7%).
La victoria de Pulido se enmarca en una «ola azul» que pintó de demócrata al estado de Texas, junto a los triunfos de Gina Hinojosa para la gubernatura y James Talarico para el Senado.
De las quinceañeras a Washington: Una campaña atípica
La contienda estuvo marcada por acusaciones y una particular estrategia de acercamiento popular:
-
Controversia y defensa: Ante las críticas de su rival, quien intentó desmerecer su candidatura tildándolo de «cantante para fiestas de quinceañera», Pulido dio vuelta al ataque e integró los festejos locales a su campaña.
-
Cercanía con el electorado: El artista asistió a cerca de 80 fiestas de quinceañeras durante el ciclo electoral para conectar directamente con las familias trabajadoras del sur de Texas.
-
Reacción tras el triunfo: Celebró en la red social X junto a Talarico e Hinojosa y, al ser preguntado si estaba «desvelado» —en referencia a su célebre canción—, el virtual congresista respondió tajante: «Afirmativo».
Ejes prioritarios de su agenda legislativa
Pulido, quien estudió Ciencias Políticas antes de su carrera musical y ostenta dos premios Latin Grammy, asumirá su cargo en enero impulsando tres pilares principales:
Con su llegada al Capitolio, Pulido buscará canalizar las demandas de las comunidades del sur de Texas en una Cámara de Representantes llamada a ser el contrapeso de los dos últimos años del mandato de Donald Trump.

