Icono del sitio

La gran migración: Premios Óscar, Emmys y el Super Bowl se mudan definitivamente al streaming

gettyimages-2259508025

La promesa inicial del streaming era que el espectador decidiera cuándo y cómo consumir contenido, marcando una ruptura total con la televisión tradicional de señal abierta o por cable, donde los programas se emiten a una hora fija. Sin embargo, una serie de históricos anuncios recientes demuestra que los grandes eventos en vivo —que tradicionalmente anclaban a la audiencia a la televisión lineal— están migrando masivamente hacia las plataformas digitales.

Una desbandada histórica de eventos en vivo

En diciembre de 2025, la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas dio el primer gran golpe al anunciar que, a partir de 2029 y hasta 2033, los premios Óscar se transmitirán a través de YouTube, superando la oferta de la cadena tradicional ABC, que emitió la gala durante décadas.

A este movimiento se sumaron anuncios consecutivos en octubre de 2026:

El modelo «win/win» y la conquista del público

Para expertos como Elena Neira, autora del libro Streaming Wars: La nueva televisión y profesora de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), esta migración responde a una estrategia beneficiosa para ambas partes. Por un lado, las plataformas consiguen un activo sumamente valioso para complementar su oferta; por el otro, los organizadores obtienen acceso directo a una audiencia que ha ido abandonando progresivamente la televisión tradicional.

A diferencia de las series o películas, los eventos en vivo logran reunir a grandes masas de espectadores en un mismo instante, dominando la conversación en redes sociales y aportando contenidos exclusivos que distancian a una plataforma de su competencia en un mercado cada vez más homogéneo.

El deporte y el nuevo paradigma

El motor principal de esta tendencia ha sido el deporte en vivo. Gigantes tecnológicos y plataformas de suscripción han firmado millonarias alianzas para asegurar transmisiones a largo plazo: Prime Video con partidos de la NBA, WNBA y carreras de Nascar; Apple TV con los derechos de la Fórmula 1; y Netflix con la transmisión del programa Raw de la WWE.

Las nuevas generaciones, habituadas desde hace años al consumo de directos en plataformas como Twitch o YouTube Live, consolidan un cambio de hábitos definitivo. Según estimaciones de la firma global PricewaterhouseCoopers (PWC), los espectadores estadounidenses que sintonizan eventos deportivos mediante servicios de streaming al menos una vez al mes superan ampliamente las proyecciones de años anteriores, confirmando que la televisión en directo en el entorno digital llegó para quedarse.

Please follow and like us:
Salir de la versión móvil