El legado de Michael Jackson, una mezcla indisoluble de genialidad artística y escándalos personales, se prepara para su mayor prueba de fuego en la gran pantalla. «Michael», la película biográfica dirigida por Antoine Fuqua, promete superar el éxito comercial de Bohemian Rhapsody, aunque no sin despertar un intenso debate sobre cuánto de la «verdad» llegará realmente a las salas.
Un equipo de élite para una vida compleja
Tras el fenómeno de Queen en 2019, el productor Graham King decidió apostar por la historia del artista más icónico del pop. Para ello, ha reunido un equipo de primer nivel que incluye:
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Dirección: Antoine Fuqua (Training Day).
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Guion: John Logan (Gladiator, The Aviator).
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Protagonista: Jaafar Jackson, sobrino del cantante, cuya asombrosa semejanza física y vocal ha generado un enorme hype en redes sociales.
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Reparto: Colman Domingo, Miles Teller y Nia Long.
El dilema del «tercer acto»: ¿Censura o enfoque artístico?
A pesar de las promesas iniciales de Graham King de explorar la «vida compleja» de Jackson, incluyendo las acusaciones de abuso infantil, informes recientes de medios como Variety sugieren un cambio de rumbo.
Originalmente, se esperaba que el tercer acto de la cinta abordara profundamente el escándalo de Jordan Chandler de 1994. Sin embargo, la versión final parece centrarse en el ascenso meteórico de Jackson, culminando en el triunfo de la gira Bad en 1988, evitando los episodios más oscuros de sus últimos años.
«La película es una oportunidad para ver al hombre detrás del escrutinio implacable», afirmó King durante la CinemaCon. No obstante, críticos como Dan Reed (director de Leaving Neverland) han calificado borradores previos del guion como una recopilación de «inexactitudes y mentiras».
Una industria multimillonaria que no deja de crecer
El estreno de la película llega en un momento de popularidad máxima para Jackson, demostrando que su marca es inmune al paso del tiempo y a las polémicas:
¿Por qué Jackson sigue cautivando?
Según expertos consultados, la fascinación reside en tres pilares: la falta de pruebas legales concluyentes de culpabilidad (fue absuelto en 2005), una narrativa de «víctima de la fama» y, sobre todo, un talento técnico que lo sitúa a la altura de leyendas como Fred Astaire.
Los albaceas del patrimonio de Jackson han asegurado que la película refleja la «inocencia inequívoca» del cantante. Con este respaldo, «Michael» se perfila no solo como una película, sino como el capítulo definitivo en la rehabilitación de la imagen pública de la mayor estrella que el pop ha conocido.

