noviembre 30, 2021

La innovadora solución de Costa Rica a los viajes largos en autos eléctricos

En el camino a Monteverde, Costa Rica, un pueblo de montaña ubicado en un bosque nuboso como sacado de otro mundo, el restaurante El Sol se encuentra en el borde de un acantilado.

Es la última parada antes de un empinado camino cuesta arriba de vistas brumosas y curvas cerradas.

Parece un tradicional «soda», un restaurante al borde de la carretera que sirve «casado» (arroz, frijoles y carne) y jugos frescos. Excepto que también tiene un cilindro plateado con letras verdes en el estacionamiento: la primera terminal de carga de vehículos eléctricos (VE) que hay en el área.

«Es como con los teléfonos inteligentes», dice Minor Oliverio, propietario de El Sol. «Con el tiempo, todos tendrán cargadores y vehículos. Pero alguien tiene que ser el primero».

La estación es parte de la Ruta Eléctrica Monteverde, la única red de cargadores de América Latina creada para evitar la ansiedad que sienten los conductores de autos eléctricos de no tener suficiente carga para llegar a su destino.

Una solución sustentable

Costa Rica ha instalado cerca de 200 estaciones de carga rápida y semirrápida, pero la mayoría de ellas se encuentran en la capital, San José, y sus alrededores.

Otros 85 puntos de carga son los que ha sumado la Ruta Eléctrica Monteverde.

Si bien su instalación es costosa para la mayoría de las empresas rurales, Van Dusen y su equipo involucran a propietarios de hoteles y restaurantes, cafeterías, operadores turísticos y reservas naturales para ofrecer cargadores gratuitos a los clientes.

Mientras esperan que sus vehículos se carguen, los visitantes pueden comer, dormir, comprar o caminar. Van Dusen llama a esto «cargar con un propósito».

En el Hotel Belmar, la oferta de carga gratuita ha atraído a los conductores de vehículos eléctricos. «En áreas rurales como Monteverde, la gente es más consciente del medio ambiente», dice Richard Garro, gerente de sostenibilidad del hotel. «Es parte de la razón por la que la gente viene aquí».

Los líderes comunitarios ven ese momento como una oportunidad para apoyar a los negocios locales.

«Queremos que las empresas gasten lo menos posible [en recargar los vehículos de las personas]», dice Daniel Castillo, asesor técnico de la Ruta Eléctrica y fundador de Energías Limpias de Costa Rica (Elco), una empresa de recarga costarricense.

Castillo ahora se enfoca en vender cargadores portátiles a concesionarios de automóviles para incluirlos en las ventas de vehículos eléctricos. «Todo lo que tiene que hacer un negocio local es instalar puntos de conexión».

Dado que la mayor parte de la red de la Ruta Eléctrica es para apoyar a los viajeros, presionar a los negocios de alquiler de automóviles para que ofrezcan vehículos eléctricos es fundamental.

Actualmente, solo un puñado incluye coches eléctricos como parte de su flota.

Un proyecto pionero

En muchos sectores, Costa Rica ya está superando su peso en la lucha por la crisis climática global.

Además de su ambicioso plan de descarbonización, en el cual casi el 100% de su electricidad se genera a partir de fuentes renovables, la deforestación fue prohibida en 1996 y una moratoria sobre la producción de petróleo y gas podría convertirse en ley a finales de este año.

En este contexto, Monteverde juega un rol protagónico en sustentabilidad en el país.

La ciudad estableció la reserva privada más grande del país, el Bosque Eterno de los Niños, que incluye 230 kilómetros cuadrados de tierra protegida. La zona actúa como una cuenca hidrográfica vital para las comunidades circundantes, granjas y proyectos hidroeléctricos que producen más de un tercio de la electricidad de Costa Rica.

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