El empresario colombiano y exministro venezolano Alex Saab modificó su declaración inicial y se declaró culpable este martes ante un tribunal federal de Miami de conspiración para lavado de dinero y transacciones financieras ilícitas. La decisión responde a un acuerdo alcanzado con la fiscalía estadounidense, apenas unos meses después de haber sostenido su inocencia a finales de julio.
Como parte del acuerdo de culpabilidad, el exfuncionario de 54 años aceptó el decomiso de aproximadamente 195 millones de dólares en efectivo y bienes, además de renunciar a la posibilidad de retractarse de su admisión de cargos. Pese al pacto, Saab enfrenta una pena máxima de hasta 20 años de prisión, una multa de 500.000 dólares y el pago potencial del doble del valor de sus propiedades. La lectura de su sentencia quedó fijada para mediados de enero.
Durante la audiencia, Saab compareció luciendo un traje beige de prisionero, el cabello recogido, barba blanca y amarrado con esposas, escoltado por oficiales federales y junto a su equipo legal.
El esquema de corrupción y la trama del CLAP
La acusación formal indica que entre octubre de 2015 y enero de este año, Saab y al menos cuatro cómplices no identificados operaron un entramado para enriquecerse ilícitamente a través del Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP), el programa estatal de distribución de alimentos en Venezuela. De acuerdo con los fiscales, los involucrados pagaron sobornos a funcionarios venezolanos para obtener contratos multimillonarios de importación de alimentos con datos falsificados.
Asimismo, la fiscalía sostiene que a partir de 2019, en respuesta al endurecimiento de las sanciones de Washington, el grupo usó su influencia en el poder para comercializar petróleo de la estatal PDVSA. La maniobra incluyó el movimiento de fondos de origen ilícito dentro y fuera del sistema financiero estadounidense mediante operaciones irregulares de comercio exterior.
Giro político y judicial
Señalado durante años como el presunto testaferro de Nicolás Maduro, Saab fue arrestado en Cabo Verde en 2020 y extraditado a EE. UU. en 2021. Aunque fue liberado en 2023 tras un indulto del presidente Joe Biden dentro de un canje de prisioneros, regresó a Venezuela para asumir la cartera de Industrias y Producción Nacional.
Sin embargo, su panorama cambió tras la captura de Maduro y la asunción de Delcy Rodríguez como presidenta encargada. En enero fue separado de su cargo, deportado nuevamente a EE. UU. en mayo, y posteriormente desavendado por el oficialismo venezolano. El ministro del Interior, Diosdado Cabello, afirmó recientemente que Saab «no es venezolano» y que poseía documentación fraudulenta.
Por su parte, Nicolás Maduro permanece detenido en Nueva York a la espera de juicio por cargos de narcoterrorismo y tráfico de armas, sobre los cuales se ha declarado inocente.

