Dan Driscoll ha presentado su dimisión como secretario del Ejército de Estados Unidos tras permanecer cerca de 18 meses en el cargo. La renuncia del funcionario de 41 años fue confirmada por CBS News luego de verse marcada por discrepancias prolongadas con el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
La Casa Blanca destacó mediante un comunicado enviado a CBS que Driscoll fue «muy eficaz» impulsando la agenda del presidente Donald Trump para «hacer que Estados Unidos vuelva a ser fuerte», reconociendo además su «liderazgo excepcional» al frente de las operaciones militares.
Puntos clave sobre la renuncia y el perfil del funcionario:
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Fricciones en el Pentágono: La renuncia se da en medio de una ola de bajas de alto nivel impulsadas por Hegseth, quien ha destituido a más de una docena de mandos militares. CBS señala que entre los motivos de tensión figura la cercanía de Driscoll con el jefe del Estado Mayor del Ejército, Randy George, a quien Hegseth solicitó la dimisión.
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Bajas continuas en las Fuerzas Armadas: Su salida se suma a renuncias y salidas de figuras como el secretario de la Marina, John Phelan, el general David Hodne y el mayor general William Green.
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El «experto en drones» de Trump: Conocido por su impulso a las tecnologías emergentes en el campo de batalla, el exoficial desplegado en Irak en 2009 asumió la máxima jefatura civil del Ejército tras una destacada trayectoria militar.
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Protagonismo diplomático y político: Cercano al vicepresidente JD Vance, Driscoll desempeñó un rol relevante en las negociaciones para buscar el fin de la guerra entre Rusia y Ucrania —reuniéndose con el presidente Volodymyr Zelensky— y lideró el despliegue de la Guardia Nacional en ciudades estadounidenses. También ejerció temporalmente como director interino de la ATF.

