El uso de la palabra «traidor» ha vuelto a situarse en el centro del debate político tras una reciente entrevista concedida por Elon Musk a la editora jefe de The Economist, Zanny Minton Beddoes. Durante el encuentro, la periodista cuestionó al magnate sobre su apoyo a la extrema derecha europea, su retórica antimusulmana y los recortes a la ayuda humanitaria impulsados durante su etapa en la administración Trump. La respuesta de Musk no tardó en llegar: a través de su red social X (antes Twitter), el empresario arremetió contra la entrevistadora asegurando que «es una traidora a Occidente, así de simple».
Sin embargo, Beddoes está lejos de ser la única en recibir este calificativo. En las últimas semanas, Musk ha ampliado drásticamente su lista de señalados.
¿A quiénes califica Musk de «traidores»?
Para el propietario de Tesla y SpaceX, la sociedad actual parece estar plagada de enemigos internos. Según sus propias declaraciones, el término aplica a:
-
Líderes y figuras políticas: Ha lanzado esta acusación contra el gobernador de Minnesota, Tim Walz; el senador de Arizona, Mark Kelly; la representante Ilhan Omar; e incluso el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
-
Opositores a sus políticas migratorias: Musk afirmó explícitamente que «cualquiera que se oponga a la remigración es un traidor».
-
Falta de patriotismo percibida: También aplica la etiqueta a «cualquiera que no ame a Estados Unidos».
CNN se puso en contacto con Musk para obtener comentarios sobre estas declaraciones, sin recibir respuesta inmediata.
El verdadero significado de la traición: De la Constitución al uso político
Etimológicamente, la palabra «traidor» proviene del latín trādēre (entregar) y comenzó a usarse en inglés en el siglo XIII para señalar a quien violaba la confianza de otro o atentaba contra el soberano.
Desde el punto de vista legal, el Artículo III de la Constitución de los Estados Unidos establece una definición sumamente restrictiva: la traición consiste únicamente en hacer la guerra contra el país o prestar ayuda y apoyo a sus enemigos. Como señala Thomas Main, profesor del Baruch College y autor de El auge del iliberalismo, los Padres Fundadores —con James Madison a la cabeza en el Federalista n.º 43— redactaron esta definición acotada de forma deliberada para evitar que las facciones políticas inventaran «traiciones artificiales» para perseguir a sus rivales.
«El resultado de usar nuevas definiciones de traición como arma en el debate cotidiano es una cultura política intolerante, no compatible con la democracia liberal», advierte Main.
Un término instrumentalizado por la historia y la extrema derecha
Pese a los límites constitucionales, la etiqueta de «traidor» se ha moldeado históricamente según conveniencias raciales e ideológicas:
-
Traición a la raza: En el siglo XX, segregacionistas y el Ku Klux Klan llamaban «traidores a la raza» a las personas blancas que apoyaban los Derechos Civiles. Del mismo modo, el régimen del apartheid en Sudáfrica —país natal de Musk— utilizó acusaciones de traición para juzgar a Nelson Mandela y a más de 150 activistas.
-
Reivindicación de la izquierda: En los años 90, académicos como Noel Ignatiev y John Garvey publicaron la revista Race Traitor, intentando adoptar el término con la premisa de que «la traición a la blancura es lealtad a la humanidad», buscando abolir las jerarquías raciales.
-
La política como guerra: A partir de los años 70 y 80, figuras conservadoras radicalizaron el lenguaje político. Autores como Ann Coulter popularizaron la idea de que las posturas liberales o demócratas equivalían a crímenes contra la nación.
Actualmente, Musk comparte este enfoque con otras figuras de la derecha estadounidense. El propio Donald Trump usa el término contra sus detractores, mientras que activistas del movimiento MAGA tildaron de «traidora» a la jueza de la Corte Suprema Amy Coney Barrett por sus fallos sobre el voto por correo. Paralelamente, supremacistas blancos como Nick Fuentes han vuelto a emplear el insulto «traidor a la raza», dirigiéndolo incluso hacia el vicepresidente J.D. Vance por estar casado con una mujer de ascendencia india.
Un peligroso coqueteo con el extremismo
El uso que Musk hace del término ha escalado a niveles preocupantes. En las últimas semanas, el empresario ha difundido repetidamente en sus redes el eslogan de extrema derecha «primero los traidores, luego los invasores».
Esta narrativa, muy extendida en círculos extremistas antiinmigración, promueve la idea de atacar a los conciudadanos que apoyan la inmigración antes que a los propios inmigrantes. El concepto tiene raíces directas en la literatura supremacista blanca, como la novela de 1978 Los diarios de Turner, un texto que equipara la integración racial con la traición castigada con la muerte y que ha servido de inspiración para múltiples actos de violencia racista a lo largo de las décadas.
Al convertir la discrepancia ideológica en un acto de «traición», Musk no solo redefine el debate público, sino que adopta una retórica que históricamente ha erosionado los cimientos de la convivencia democrática.

