En una drástica escalada de las tensiones comerciales, Canadá anunció este martes la imposición de aranceles compensatorios de hasta el 50% a una amplia variedad de productos estadounidenses. La medida, que entrará en vigor el próximo 8 de septiembre, responde directamente a la reciente ola de tarifas aduaneras aplicadas el pasado fin de semana por la administración del presidente Donald Trump tras el colapso de las negociaciones bilaterales.
La respuesta canadiense aplicará a bienes valorados en aproximadamente 28.000 millones de dólares canadienses (20.000 millones de dólares estadounidenses), abarcando desde acero y muebles hasta atún fresco y camisetas de algodón. El ministro de Finanzas, François-Philippe Champagne, catalogó la represalia como «proporcionada» y «estratégica», diseñada para replicar el impacto en los productos afectados por Washington. Asimismo, el gobierno anunció un paquete de apoyo de 7.500 millones de dólares canadienses para proteger el empleo y mantener a flote a las empresas locales golpeadas por el conflicto.
Impacto y reacciones del conflicto
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Afectación económica: El aumento tarifario encarecerá los costos operativos en las cadenas de suministro transfronterizas, amenazando con elevar los precios para los consumidores de ambos países.
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Escalada verbal: El primer ministro Mark Carney acusó a Trump de intentar «destruir» sectores clave como la automoción, el acero y el aluminio. Por su parte, el presidente estadounidense criticó a Canadá en redes sociales tildándolo de socio «irracional» y amenazó con subir al 50% los aranceles a los automóviles canadienses en enero.
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Respuesta de la Casa Blanca: Washington lamentó la postura de Ottawa asegurando que se les ofreció «el acceso al mercado más preferencial», acusando a las autoridades canadienses de mantener exigencias irrazonables.
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Presión interna: Aunque las encuestas muestran un amplio respaldo ciudadano a la firmeza del gobierno canadiense, la oposición conservadora exige publicar el texto íntegro del borrador del acuerdo, mientras el sector empresarial teme las consecuencias de una contienda prolongada.

