Trump aterriza en China acompañado por los pesos pesados de Silicon Valley y Wall Street
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha iniciado esta semana una visita oficial de alto impacto a China, marcando el primer viaje de un mandatario estadounidense al gigante asiático en casi una década. Sin embargo, lo que más ha acaparado la atención no es solo el encuentro diplomático, sino la poderosa delegación de directores ejecutivos que lo acompañan, encabezada por figuras como Elon Musk y Jensen Huang.
El viaje se produce en un contexto de extrema fragilidad en las relaciones bilaterales, tras años de tensiones tecnológicas y una guerra comercial que solo vio una tregua en octubre de 2025.
La sorpresa de Nvidia y el «Air Force One»
Uno de los momentos más comentados de la jornada fue la incorporación de Jensen Huang, CEO de Nvidia. Aunque inicialmente no figuraba en la lista oficial, Huang subió al Air Force One durante una escala técnica en Anchorage, Alaska.
El propio Trump aclaró la situación en redes sociales, desmintiendo informes previos que sugerían que el líder de la empresa de chips más valiosa del mundo no había sido invitado:
«Jensen se encuentra actualmente en el Air Force One… la información de ciertos medios es incorrecta o, como dicen en política, ¡NOTICIAS FALSAS!», publicó el presidente.
La presencia de Huang es crítica: Nvidia es el epicentro de la carrera por la Inteligencia Artificial (IA), un sector donde EE. UU. y China mantienen una rivalidad estratégica feroz.
Una delegación de «pesos pesados»
Más de una docena de líderes empresariales viajan con el presidente para representar los intereses económicos de Washington. La lista incluye a:
Destaca también la presencia de Sanjay Mehrotra, de Micron Technology, empresa que en 2023 sufrió restricciones por parte de Pekín alegando motivos de seguridad nacional, lo que añade una capa de tensión a las mesas de negociación.
Geopolítica y Energía: El factor Irán
Más allá de los chips y los aranceles, la agenda está dominada por el conflicto entre Israel e Irán. Se espera que Trump presione al presidente Xi Jinping para que utilice su influencia sobre Teherán (del cual China depende para obtener petróleo barato) y facilite un acuerdo que ponga fin a las hostilidades.
Aunque China ha logrado capear la crisis energética mejor que sus vecinos gracias a sus vastas reservas, el conflicto ha afectado la cadena de suministro global, algo que ambas potencias tienen interés en estabilizar.
Ausencias notables
No todos los invitados pudieron asistir. Chuck Robbins, CEO de Cisco, declinó la invitación por motivos financieros relacionados con los ingresos de su compañía, según informó una portavoz oficial.
Por el contrario, empresas como Illumina expresaron a través de su CEO, Jacob Thaysen, sentirse «honrados» de participar, viendo en este viaje una oportunidad única para dar forma al futuro de sectores como la medicina de precisión en el mercado global.