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Trump exige a Nuevo México cambiar su nombre a “Nueva América”

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En un nuevo episodio de sus intentos por reconfigurar la toponimia geográfica del país para alinearla con su agenda política, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó públicamente este lunes que el estado de Nuevo México pase a llamarse “Nueva América”.

El mandatario expresó su postura a través de una publicación en su plataforma Truth Social, justo antes de abordar su vuelo desde la Casa Blanca hacia Kansas para participar en un acto de campaña.

“Nuevo México debería cambiar inmediatamente su nombre a Nueva América. ¡No somos México, somos Estados Unidos de América!”, afirmó Trump en la red social.

Argumentos y acusaciones electorales

El presidente respaldó su propuesta asegurando, sin presentar pruebas ni análisis económicos, que la modificación geográfica tendría un impacto directo en el bienestar de la población: “El valor de las viviendas y los ingresos aumentarían debido a un cambio de nombre”, sostuvo.

Asimismo, aprovechó la oportunidad para reiterar sus habituales señalamientos sobre la integridad de los procesos electorales en el estado, que cuenta con una trayectoria de tendencia demócrata y donde fue derrotado por un margen de seis puntos porcentuales en 2024.

“¡Quizás incluso las Elecciones Corruptas, por las que Nuevo México es conocido, volverían a ser honestas!”, añadió en la misma publicación.

Un historial de modificaciones toponímicas

No es la primera vez que la administración aborda este tema. En septiembre pasado, el mandatario difundió en sus redes sociales un mapa oficial del estado donde la palabra “México” aparecía tachada y reemplazada manualmente por “América”, una imagen que posteriormente fue replicada por la cuenta oficial de la Casa Blanca en X.

Esta solicitud forma parte de una serie de iniciativas presidenciales orientadas a rebautizar diversos accidentes geográficos:

Limitaciones constitucionales e historia

Pese a que el Poder Ejecutivo posee la facultad de alterar la denominación de masas de agua y accidentes geográficos dentro del Sistema de Información de Nombres Geográficos (GNIS), la Constitución de los Estados Unidos no otorga al presidente la potestad de cambiar legalmente el nombre de un estado. Dicha decisión corresponde de forma exclusiva a las autoridades y legislatura internas de la propia entidad estatal.

De acuerdo con registros de la Oficina de Asuntos Indígenas, la denominación de Nuevo México posee un trasfondo histórico previo a la independencia estadounidense, remontándose originalmente al siglo XVI.

La propuesta ocurre en un contexto de incertidumbre para el Partido Republicano, cuyos legisladores buscan asegurar las mayorías en el Congreso de cara a las próximas elecciones de noviembre, mientras las encuestas señalan inquietud entre los votantes sobre si la atención ejecutiva está enfocada en las prioridades económicas más urgentes del país.

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