Trump suspende el «Proyecto Libertad»: Tensión máxima en el Estrecho de Ormuz
La iniciativa, diseñada para escoltar buques mercantes varados por el bloqueo iraní, entra en una pausa estratégica tras enfrentamientos armados y la amenaza de una guerra abierta.
El presidente Donald Trump ha anunciado una pausa temporal en el «Proyecto Libertad», la operación militar y humanitaria lanzada por Estados Unidos para romper el bloqueo que Irán mantiene sobre el Estrecho de Ormuz. La decisión de suspender la iniciativa ocurre apenas dos días después de su inicio, en un intento por abrir una ventana de negociación y evitar que las hostilidades escalen hacia un conflicto regional incontrolable.
¿Qué es el Proyecto Libertad?
Trump definió la iniciativa como un «gesto humanitario» destinado a liberar a miles de personas y empresas atrapadas por el cierre de esta vía marítima clave. El objetivo principal era guiar a los 1.550 buques mercantes y aproximadamente 22.500 marineros que permanecen varados en el Golfo, enfrentando una disminución crítica de suministros y un deterioro en su salud mental y física.
El Estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo y gas natural licuado del mundo, permanece bloqueado desde que Estados Unidos e Israel lanzaron ataques aéreos contra Irán el pasado 28 de febrero, provocando la represalia de Teherán.
El despliegue militar
Para ejecutar el Proyecto Libertad, el Comando Central de EE. UU. (Centcom) movilizó un arsenal masivo que incluye:
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Destructores de misiles guiados.
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Más de 100 aeronaves (terrestres y marítimas).
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Plataformas no tripuladas (drones) multidominio.
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15.000 miembros de las fuerzas armadas.
A pesar de este despliegue, la operación ha enfrentado críticas por la falta de coordinación con la industria naviera. Tim Wilkins, director de Intertanko, señaló que la falta de protocolos claros generó inseguridad entre los propietarios de buques cisterna sobre los riesgos reales de transitar la zona.
Choques armados y confusión en el Estrecho
El breve periodo de actividad del proyecto estuvo marcado por la violencia. Mientras el Centcom asegura haber hundido pequeñas embarcaciones iraníes para proteger el flujo comercial, el ejército de Irán afirma haber disparado contra buques de guerra estadounidenses para impedirles el paso, bajo la premisa de que ningún navío puede cruzar sin autorización de Teherán.
«Como primer paso, dos buques mercantes con bandera estadounidense han transitado con éxito por el estrecho de Ormuz», informó el Centcom el lunes.
La naviera Maersk confirmó que uno de sus buques logró salir del Golfo bajo escolta militar. Sin embargo, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán ha negado tajantemente que algún buque haya logrado atravesar el estrecho, calificando las afirmaciones estadounidenses como propaganda.
Una pausa en busca de un acuerdo
La suspensión anunciada el martes busca verificar si es posible alcanzar un acuerdo diplomático que ponga fin a la crisis. No obstante, el riesgo de una reanudación de las hostilidades es latente. Expertos como Mick Mulroy sugieren que el ejército de EE. UU. podría estar priorizando la cobertura aérea contra drones y misiles, dado que las compañías de seguros siguen siendo reacias a autorizar el tránsito por una zona de guerra activa.
Por ahora, el destino de los miles de marineros atrapados y la estabilidad de los mercados energéticos globales dependen de este «breve período de tiempo» que Trump ha concedido antes de retomar, o cancelar definitivamente, el Proyecto Libertad.