Ante la proximidad de las fiestas patrias y decembrinas, la Región de Salud de Panamá Norte organizó una feria especial para la expedición de carnés de salud a los vendedores de alimentos. La iniciativa, que busca garantizar la inocuidad alimentaria, superó todas las expectativas, evidenciando la necesidad de este servicio por parte de la población.
La alta demanda obligó a los organizadores a extender los cupos disponibles, pasando de 500 a 700. Sin embargo, incluso con esta ampliación, cientos de personas quedaron sin poder ser atendidas.
«Nos quedamos cortos», reconoció Algis Torres, director regional de salud de Panamá Norte. «Teníamos 500 cupos y nos llegaron 1000 personas; los extendimos 200 más, sin embargo, tuvimos que decirles a las otras personas que, no teníamos más cupos».
Torres destacó la importancia de esta iniciativa para garantizar la salud de la población, especialmente en fechas festivas cuando aumenta el consumo de alimentos preparados en la vía pública. «Sabemos que existe una necesidad de trabajo y de esta manera contribuimos a que las personas puedan llevar el sustento a sus casas de manera legal», afirmó.
Durante la feria, los manipuladores de alimentos recibieron atención médica integral, incluyendo consultas generales, vacunación, odontología y otros servicios.
Las autoridades sanitarias de Panamá Norte han anunciado que intensificarán los operativos de control durante las fiestas patrias para verificar el cumplimiento de las normas sanitarias por parte de los vendedores ambulantes y garantizar así la seguridad alimentaria de la población.

