El Parlamento panameño aprobó este jueves un presupuesto general del Estado para el año 2025 por un monto de 30.111 millones de dólares, lo que representa un incremento significativo respecto al proyecto original presentado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Inicialmente, el MEF había propuesto un presupuesto más ajustado de 26.084 millones de dólares, buscando contener el gasto público. Sin embargo, tras presiones de los legisladores y modificaciones sucesivas, el monto final se incrementó en más de 4.000 millones de dólares.
Esta decisión ha generado controversia, ya que contrasta con el discurso inicial del Gobierno de José Raúl Mulino, que había prometido una gestión fiscal más austera. Además, el aumento del presupuesto se produce en un contexto de creciente deuda pública y una economía que enfrenta desafíos.
El ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, reconoció que el presupuesto final no es el que inicialmente deseaba, pero aseguró que es posible trabajar con él. Sin embargo, analistas y expertos financieros advierten que este incremento podría generar presiones inflacionarias y dificultar el cumplimiento de las metas fiscales del país.
La aprobación del presupuesto se dio en medio de un clima de tensión y cuestionamientos sobre la transparencia del proceso. Diversos sectores han expresado su preocupación por el aumento del gasto público y las posibles consecuencias para la economía panameña.

