Un nuevo decreto alcaldicio ha generado controversia en el distrito de Arraiján. La norma, que establece multas por una amplia gama de infracciones, desde escupir en la calle hasta no portar la cédula, ha sido objeto de críticas por parte de residentes, juristas y defensores de los animales.
Entre las faltas más polémicas se encuentran las sanciones por escupir o tirar chicles en espacios públicos ($50 a $100), el ruido excesivo de mascotas en cautiverio o abandono ($100), y la falta de recolección de excrementos de animales ($100). Además, el decreto establece multas significativas para quienes no porten su cédula, irrespeten a funcionarios municipales, vendan billetes de lotería de forma clandestina o actúen como «bien cuidaos».
La alcaldesa Stephany Peñalba justifica el decreto como una medida para mantener el orden y la limpieza en el distrito. Sin embargo, críticos argumentan que algunas de las disposiciones son excesivas y podrían vulnerar derechos fundamentales. En particular, la multa por «irrespetar» a funcionarios ha sido señalada como una posible limitación a la libertad de expresión.
El diputado y abogado Ernesto Cedeño ha solicitado al procurador de la Administración que capacite a las autoridades locales, alegando que el decreto podría ser inconstitucional. Cedeño expresa preocupación por la amplitud de las infracciones y la cuantía de las multas, considerando que podrían afectar desproporcionadamente a ciertos sectores de la población.
La comunidad de Arraiján se encuentra dividida ante esta nueva normativa. Mientras algunos respaldan las medidas para mejorar la convivencia y el cuidado del entorno, otros temen que el decreto sea utilizado para reprimir a los ciudadanos y generar más conflictos.
Se espera que en los próximos días se produzcan nuevas reacciones y debates en torno a este polémico decreto, y que las autoridades municipales y judiciales aclaren los alcances y límites de las nuevas disposiciones.

