Un importante paso se ha dado en la preservación del patrimonio histórico panameño. El Ministerio de Cultura de Panamá ha otorgado la orden de proceder para iniciar las obras de emergencia en el Castillo Santiago de la Gloria, una de las fortalezas que conforman las Fortificaciones de la Costa Caribe, declaradas Patrimonio Mundial en Peligro por la UNESCO desde 2012.
Estas intervenciones, financiadas por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se centrarán en consolidar las estructuras del castillo, especialmente aquellas afectadas por la erosión marina. Según Yamileth Stanziola, directora de Patrimonio Cultural, el objetivo principal es sacar a las fortificaciones de la lista de Patrimonio en Peligro.
«Lo principal ahora mismo es atender el castillo de Santiago de la Gloria, que es el más antiguo y el que ha sufrido mayor deterioro», explicó Javier Edwards, arquitecto de la Dirección Nacional de Patrimonio Cultural. Los trabajos iniciales incluirán estudios detallados y la elaboración de planos para la restauración completa tanto del castillo como de la batería baja.
La inversión total asignada a los proyectos de restauración de las fortificaciones del Caribe asciende a 39 millones de dólares, provenientes del BID y del Estado panameño. Estos fondos se destinarán no solo a la rehabilitación de las estructuras, sino también al desarrollo de proyectos comunitarios, la reubicación de muelles y la reactivación económica de la región de Portobelo.
El gobierno panameño considera que la restauración de estas fortificaciones representa una oportunidad única para impulsar el turismo cultural, generar empleo y fortalecer el sentido de identidad nacional. Al preservar este valioso patrimonio histórico, Panamá busca posicionarse como un destino turístico atractivo y promover el desarrollo sostenible de la región.

