Una drástica disminución del 98 por ciento se ha registrado en el número de migrantes que atraviesan el peligroso Tapón del Darién panameño en su ruta hacia el norte. Esta cifra marca un cambio significativo en el flujo migratorio por esta inhóspita selva que conecta Colombia y Panamá.
Según reportes recientes, este marcado descenso se atribuye a las medidas implementadas por el gobierno panameño, las cuales han sido reconocidas por Estados Unidos como esfuerzos para reducir la migración irregular en la región del Darién.
Este vacío en la que antes era una transitada ruta migratoria se evidencia en lugares como Lajas Blancas, donde centros de acogida que anteriormente recibían a cientos de personas diariamente hoy lucen desolados. Organizaciones como Médicos Sin Fronteras y la Cruz Roja, que mantenían una presencia activa en la zona, han visto disminuir drásticamente la llegada de migrantes.
Si bien esta reducción representa un cambio notable en la dinámica migratoria a través del Darién, las autoridades y organizaciones humanitarias se mantienen vigilantes ante la posibilidad de que se activen rutas irregulares alternativas, las cuales podrían ser aún más peligrosas para los migrantes.
Este importante descenso en el cruce del Tapón del Darién marca un nuevo panorama en la migración regional, generado por las políticas implementadas en Panamá.

