Las autoridades panameñas capturaron a dos indígenas embera wounaan mientras transportaban a 20 migrantes en una embarcación artesanal por el río Tuqueza. El hecho ocurrió en el peligroso Tapón del Darién, una zona selvática que se ha convertido en uno de los principales corredores migratorios irregulares de América.
Este nuevo operativo se suma a los esfuerzos del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) por combatir el tráfico de personas en la región. La mayor Zuly Rodríguez advirtió sobre los riesgos que implica esta actividad tanto para los migrantes como para las comunidades locales.
La crisis migratoria en el Darién continúa intensificándose. Más de 185.000 personas han cruzado esta peligrosa ruta en lo que va del año, enfrentando condiciones extremas y siendo víctimas de extorsiones y violencia.
Tanto en Panamá como en Colombia, las autoridades han implementado medidas para controlar el flujo migratorio, pero la situación sigue siendo crítica. Migrantes se encuentran varados en Necoclí, Colombia, en condiciones precarias, mientras que en el Darién, grupos armados como el Clan del Golfo aprovechan la vulnerabilidad de los viajeros.

