Tras varios días de paralización, los estibadores de la costa Este de Estados Unidos y el Golfo de México, representados por el sindicato International Longshoremen’s Association (ILA), y la patronal de navieros USMX han llegado a un acuerdo preliminar que pone fin a la huelga que paralizó decenas de puertos.
Este acuerdo representa un alivio significativo para las cadenas de suministro globales, ya que los puertos afectados manejan un volumen considerable de carga a nivel internacional. Con su ubicación estratégica y capacidad para gestionar grandes buques, estos puertos son nodos clave para el comercio entre Europa, África, América y, cada vez más, Asia.
Según el acuerdo, los trabajadores recibirán un aumento salarial del 62% a lo largo del contrato, que se extenderá hasta enero de 2025. Si bien este aumento es inferior al 77% inicialmente demandado por el sindicato, supera la oferta inicial de la patronal del 50%.
«Con vigencia inmediata, cesarán todas las acciones laborales actuales y se reanudará todo el trabajo cubierto por el Contrato Maestro», anunció el sindicato en un comunicado.
La huelga de estibadores, que comenzó a principios de octubre, paralizó 36 puertos estratégicos en Estados Unidos y generó temores de una escasez de productos y un aumento en los costos. El presidente Joe Biden, sin recurrir a medidas extremas como la Ley Taft-Hartley, instó a ambas partes a llegar a un acuerdo, destacando la importancia de los estibadores para la economía estadounidense.
Se estima que cada día de huelga generaba pérdidas de miles de millones de dólares. Sectores como el consumo, la automoción, la energía y la agricultura se encontraban entre los más afectados.
La resolución del conflicto portuario en Estados Unidos es una buena noticia para la economía global, ya que ayudará a estabilizar las cadenas de suministro y a evitar mayores disrupciones en el comercio internacional.

