El gobierno de Panamá, liderado por el presidente José Raúl Mulino, ha reafirmado su postura de no entablar conversaciones con la empresa Cobre Panamá mientras se mantengan los arbitrajes internacionales en curso. Esta decisión se produce después de que el presidente Mulino autorizara la exportación del material molido de cobre almacenado en la mina de Donoso, así como el encendido de la termoeléctrica y la importación y exportación de carbón.
A través de un comunicado emitido por el Ministerio de Comercio e Industrias, el gobierno ha dejado claro que cualquier acercamiento con la empresa minera está condicionado a la suspensión inmediata de los procesos de arbitraje. El gobierno enfatizó que prioriza los intereses del país y el respeto a la institucionalidad, y que no aceptará presiones ni condiciones que comprometan la soberanía nacional.
Además, el gobierno ha indicado que, una vez se concrete la suspensión de los arbitrajes, se procederá a autorizar de manera pública el destino del concentrado de cobre almacenado en la mina. En cuanto a la planta termoeléctrica, se están evaluando opciones para su posible uso en beneficio del sistema eléctrico nacional, asegurando que esta decisión no implicará la reactivación de la actividad minera.
En resumen, el gobierno de Panamá mantiene una posición firme y clara, priorizando la defensa de sus intereses y la soberanía nacional frente a los arbitrajes de Cobre Panamá

