El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, ha anunciado el lanzamiento de un ambicioso plan de seguridad denominado «Panamá 3.0» con el objetivo de erradicar la violencia de las pandillas y devolver la tranquilidad a los ciudadanos.
Este nuevo operativo contempla el despliegue de más de 1.032 agentes policiales en las zonas más afectadas por la delincuencia organizada, como Colón, Panamá Oeste y San Miguelito. Los agentes llevarán a cabo patrullajes intensivos, estableciendo puntos de control y realizando barridos en viviendas y locales comerciales para desarticular a las bandas criminales.
«Este plan tiene la finalidad de liberar a Panamá de las pandillas. A partir de hoy iremos casa por casa, finca por finca o por donde se escondan los pandilleros a meterlos donde deben estar: la cárcel», afirmó Mulino.
El mandatario destacó la estrecha relación entre la violencia de las pandillas y el narcotráfico, señalando que la gran cantidad de droga que circula por el país alimenta la espiral de violencia. Para combatir este problema, el gobierno panameño ha implementado diversas medidas, como el toque de queda en zonas conflictivas y la creación de programas de prevención y reinserción social.
Además del despliegue policial, el plan «Panamá 3.0» incluye la creación de nuevos grupos de vecinos vigilantes y la implementación de programas de seguridad en escuelas. Estas iniciativas buscan fomentar la participación ciudadana y fortalecer la prevención del delito.
El gobierno panameño ha reconocido la gravedad de la situación y ha manifestado su compromiso de trabajar incansablemente para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos. Sin embargo, expertos advierten que la lucha contra las pandillas es un desafío complejo que requiere de un enfoque integral y a largo plazo.

