El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, ha expresado su respaldo a la decisión de la ministra de Educación, Lucy Molinar, de retirar al país del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) en 2025. Esta decisión, que ha generado una ola de críticas, ha sido defendida por el mandatario, quien argumenta que las pruebas PISA no son beneficiosas para el sistema educativo panameño.
«Yo apoyo lo que ella está diciendo. Ella es la técnica en esto, yo no. Si ella dice que esa prueba no sirve, ¡es porque no sirve!», afirmó Mulino durante su conferencia de prensa semanal.
Además de defender la salida de Panamá de las pruebas PISA, el presidente Mulino también respaldó la compra de 379 mil computadoras portátiles a la fundación One Laptop per Child (OLPC), una inversión de $258 millones destinada a equipar a estudiantes y docentes con tecnología.
La decisión de abandonar las pruebas PISA y la inversión en tecnología educativa han generado un intenso debate en el país. Mientras algunos expertos y organizaciones internacionales cuestionan la metodología utilizada por el Meduca y expresan preocupación por el impacto de estas decisiones en la calidad de la educación, el gobierno panameño sostiene que estas medidas son necesarias para mejorar el sistema educativo nacional.

