El presidente de la República, José Raúl Mulino, ha rechazado la solicitud de la rectora de la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi), Etelvina Medianero de Bonagas, de un mayor presupuesto para la institución en el año fiscal 2025.
En una reciente declaración, Mulino afirmó que la Unachi no recibirá un presupuesto superior al asignado, el cual asciende a 72 millones de dólares, una reducción de 36 millones en comparación con el año anterior. El mandatario justificó esta decisión alegando la necesidad de evitar el «despilfarro» y aseguró que la universidad deberá aprender a administrarse con los recursos asignados.
Las críticas del presidente hacia la gestión de Medianero de Bonagas no se hicieron esperar. Mulino cuestionó la administración de la rectora y señaló que su gestión ha sido marcada por presuntos actos de corrupción y favoritismo. La Asociación de Profesores de la Unachi se ha unido a estas críticas, solicitando en repetidas ocasiones la renuncia de la rectora debido al impacto negativo que su gestión ha tenido en la imagen de la institución.
La Asamblea Nacional, por su parte, ha tomado cartas en el asunto y ha aprobado una comisión para investigar a fondo las acusaciones contra Medianero de Bonagas. Entre las acusaciones más graves se encuentran el nepotismo, es decir, la contratación de familiares y amigos, así como el manejo irregular de los fondos públicos de la universidad.
Esta situación ha generado una gran polémica en el país, ya que pone en evidencia los problemas de corrupción y mala gestión que afectan a algunas instituciones públicas. Además, la reducción presupuestaria a la Unachi podría tener un impacto negativo en la calidad de la educación que se ofrece en esta universidad.

