Las intensas lluvias que azotan a Panamá desde hace semanas han provocado una crisis humanitaria sin precedentes. El gobierno panameño ha decretado el estado de emergencia nacional, tras registrarse al menos 11 fallecidos y cientos de damnificados.
Los daños a la infraestructura son considerables, con carreteras y puentes colapsados. La Vía Interamericana, una de las principales arterias del país, ha sufrido severos daños, dificultando la comunicación y el transporte de ayuda humanitaria.
Para atender esta emergencia, el gobierno ha destinado 100 millones de dólares para la reparación de infraestructuras y la asistencia a las poblaciones afectadas. Estas medidas permitirán agilizar los procesos de contratación y garantizar una respuesta rápida y efectiva ante esta crisis.

