Las intensas lluvias que azotaron Panamá durante el fin de semana han dejado a miles de personas damnificadas y causado graves daños en varias provincias. Chiriquí, Veraguas, la Península de Azuero, Panamá Este, Coclé y Darién son las regiones más afectadas.
Ante esta situación, el Gobierno Nacional ha activado un plan de emergencia para brindar asistencia a los afectados. Equipos de rescate y evacuación trabajan arduamente en las zonas más afectadas, mientras que el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) se encarga de coordinar la distribución de ayuda humanitaria.
El presidente José Raúl Mulino ha sobrevolado las áreas más afectadas y ha ordenado la distribución de alimentos, agua potable, ropa y otros artículos de primera necesidad. Además, se han habilitado centros de acopio en todo el país para recibir donaciones de la ciudadanía.
Situación por provincias
- Chiriquí: Los deslizamientos de tierra han afectado carreteras y viviendas, dejando a decenas de personas sin hogar. Las autoridades trabajan para restablecer los servicios básicos y garantizar la seguridad de los habitantes.
- Veraguas: Las inundaciones han aislado comunidades enteras y han provocado daños en la infraestructura vial. El Servicio Nacional Aeronaval ha llevado ayuda humanitaria a las zonas más remotas.
- Península de Azuero: Las lluvias han causado inundaciones y deslizamientos de tierra, afectando principalmente a las provincias de Los Santos y Herrera.
- Panamá Este: El sector de Las Garzas ha sido uno de los más afectados, con numerosas viviendas inundadas.
- Coclé y Darién: Estas provincias también han registrado daños significativos en infraestructura y cultivos.
El Gobierno ha hecho un llamado a la solidaridad de la población para ayudar a los damnificados. Los centros de acopio siguen recibiendo donaciones de alimentos no perecederos, agua, ropa, medicamentos y artículos de limpieza.
Las autoridades han reiterado la importancia de seguir las recomendaciones de seguridad y mantenerse informados sobre las condiciones climáticas. Se mantiene la alerta roja en varias provincias, lo que implica la suspensión de actividades cívicas y festivas.
El Gobierno ha anunciado que se llevará a cabo una evaluación de los daños causados por las lluvias para poder implementar las acciones necesarias para la reconstrucción de las zonas afectadas.

