El ministro de Relaciones Exteriores de Panamá, Javier Martínez-Acha, anunció que su país, en su próximo periodo como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, a partir de enero de 2024, se compromete a liderar los esfuerzos internacionales para combatir el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones.
Durante su intervención en la Conferencia Internacional sobre Víctimas del Terrorismo en Vitoria, España, Martínez-Acha afirmó que Panamá respaldará sin reservas las resoluciones que condenen a grupos extremistas y terroristas, independientemente de su ideología o creencias. «El terrorismo es un flagelo global que amenaza la paz y la seguridad internacionales, y no podemos tolerar ninguna forma de violencia extremista», enfatizó.
El canciller panameño subrayó la importancia de abordar las causas profundas del terrorismo, como la desigualdad, la exclusión social y la inestabilidad política. Además, hizo un llamado a la comunidad internacional para que fortalezca la cooperación en materia de prevención, persecución y judicialización de este delito.
«Debemos trabajar juntos para construir un mundo más justo y equitativo, donde el terrorismo no tenga cabida», señaló Martínez-Acha.
Panamá, según el ministro, también se centrará en garantizar que las víctimas del terrorismo reciban la atención y el apoyo que necesitan. «Las víctimas del terrorismo son las primeras en sufrir las consecuencias de este flagelo, y debemos hacer todo lo posible para ayudarlas a superar el trauma y reconstruir sus vidas», afirmó.
Martínez-Acha hizo referencia a la experiencia de su propia familia en el País Vasco, donde sufrió los efectos del terrorismo de ETA. «La violencia terrorista deja cicatrices profundas en las comunidades y las naciones», dijo.
En su calidad de miembro del Consejo de Seguridad, Panamá promoverá la adopción de medidas concretas para prevenir y combatir el terrorismo, como la lucha contra el financiamiento del terrorismo, la prevención de la radicalización y el fortalecimiento de la cooperación policial y judicial internacional.

