En su primer día como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Panamá enfatizó la importancia estratégica del Canal de Panamá y reafirmó su soberanía sobre esta vía interoceánica.
El embajador panameño, Eloy Alfaro de Alba, dedicó una parte significativa de su discurso a resaltar la gestión exitosa del Canal bajo control panameño durante los últimos 25 años. Si bien evitó mencionar directamente las amenazas de intervención de Estados Unidos, Alfaro dejó claro que Panamá no tolerará injerencias en su soberanía.
Aunque Panamá no tiene planes inmediatos de llevar la disputa al Consejo de Seguridad, el embajador reconoció la gravedad de las amenazas y aseguró que su país está preparado para defender sus intereses nacionales.

