El crimen organizado busca obtener beneficios ilícitos aprovechando vacíos legales y debilidades institucionales. Ante este desafío, resulta imprescindible una acción coordinada que proteja los recursos públicos y evite que el dinero ilícito contamine las instituciones del Estado.
Así lo expresó el ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, durante la inauguración del XXIX Congreso Hemisférico para la Prevención del Blanqueo de Capitales, el Financiamiento del Terrorismo y la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva.
En su intervención, Chapman reafirmó el firme compromiso de Panamá en la lucha contra el lavado de activos, destacando los avances logrados gracias al esfuerzo interinstitucional, el fortalecimiento de los procesos de supervisión, la salida del país de listas restrictivas y la consolidación de una cultura de cumplimiento.
El ministro también subrayó la relevancia de la transparencia, la responsabilidad y la cooperación internacional como pilares fundamentales para mantener al país a la vanguardia en materia de prevención de delitos financieros.
El congreso congrega a expertos, autoridades y representantes de organismos internacionales, quienes comparten experiencias y estrategias para reforzar los mecanismos de prevención y detección, en un esfuerzo conjunto por preservar la integridad de los sistemas financieros de la región.
En cuanto al cierre fiscal, Chapman aclaró que no se ha adelantado el procedimiento, pese a algunas interpretaciones distintas. “Se informó con antelación, antes de diciembre, como es habitual. Este año se emitió una circular más detallada, pero sin cambios respecto a lo aplicado en años anteriores. La fecha de cierre se mantiene para el 31 de diciembre, aunque se especifican con mayor claridad los pasos a seguir para garantizar un proceso ordenado”, explicó.
Sobre el balance primario proyectado para 2025, anticipó que presentará un déficit, reflejo de una desaceleración respecto a los resultados de años recientes. Sin embargo, para 2026 se proyecta un superávit primario, lo que permitiría al país dejar de recurrir al endeudamiento para cubrir el pago de intereses. “Nuestra meta es alcanzar un saldo primario positivo hacia el final de esta década. Cabe destacar que Panamá no ha registrado un superávit primario en los últimos 14 años, por lo que 2026 marcaría un hito en ese sentido”, afirmó.
Este avance, detalló Chapman, será posible gracias a una combinación de factores, incluyendo un mayor control del gasto corriente, una gestión activa de la deuda pública y acciones dirigidas a reducir la carga por intereses, incluso en un contexto internacional de alza en las tasas.
Finalmente, destacó que las recientes reuniones con agencias calificadoras de riesgo han sido muy positivas, y enfatizó que la transparencia y la comunicación efectiva son ejes centrales del enfoque adoptado por el Gobierno para preservar la confianza y estabilidad económica del país.

