Panamá y Colombia han acordado intensificar su cooperación policial para hacer frente a la creciente ola de crimen organizado en la peligrosa selva del Darién. Así lo anunciaron los ministros de Seguridad Pública de ambos países, quienes se reunieron para coordinar acciones conjuntas.
La selva del Darién se ha convertido en un punto crítico para el tráfico de personas y drogas, lo que representa una amenaza tanto para los migrantes que buscan llegar a Estados Unidos como para la seguridad de ambas naciones. Ante esta situación, los gobiernos de Panamá y Colombia han decidido fortalecer la colaboración entre sus fuerzas policiales.
«La situación en el Darién es compleja y requiere una respuesta coordinada», afirmó el ministro de Seguridad Pública de Panamá, Frank Abrego. «La cooperación entre nuestros países es fundamental para combatir el crimen organizado y garantizar la seguridad de los migrantes».
Como parte de esta iniciativa, ambos países establecerán una hoja de ruta para el año 2025, que incluirá el intercambio de inteligencia, la lucha contra el crimen organizado y la capacitación de las fuerzas policiales. Además, se buscará mejorar la infraestructura en la zona fronteriza para facilitar el trabajo de las autoridades y brindar una mejor atención a los migrantes.
A pesar de que el flujo migratorio por la selva del Darién ha disminuido en comparación con el año anterior, sigue siendo un desafío significativo para ambos países. Miles de personas continúan arriesgando sus vidas al cruzar esta peligrosa región en busca de una mejor vida.

