Las fuerzas de seguridad de Panamá y el Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) ejecutarán ejercicios conjuntos, denominados Panamax Alfa 2025 Fase I, entre el 13 y el 18 de julio. Estas maniobras están enfocadas en la preparación ante amenazas a la seguridad del Canal de Panamá y otras infraestructuras estratégicas del país, según informó el Servicio Nacional Aeronaval (Senan).
Los ejercicios contarán con la participación de tres helicópteros de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo (JTF B) del Comando Sur: dos modelos UH 60 Black Hawk y un CH 47 Chinook. Las prácticas incluirán operaciones de embarque y desembarque, inserción con soga rápida, extracción con grúa de rescate y ejercicios de comunicación con plataforma marítima.
Las actividades tendrán lugar en puntos estratégicos del país:
- La Base Aérea Teniente Octavio Rodríguez Garrido, en Panamá Pacífico.
- La Base Aeronaval Almirante Cristóbal Colón, en el Caribe.
- La Base Aérea Mayor Salvador Córdoba, en la provincia de Darién, fronteriza con Colombia.
El Senan destacó que estas actividades, realizadas con personal especializado del Servicio Nacional Aeronaval, la Policía Nacional y el Servicio Nacional de Fronteras, «refuerzan la preparación ante amenazas a la seguridad del Canal de Panamá y otras infraestructuras estratégicas, con pleno respeto a la soberanía nacional”.
Desde la desaparición formal de su Ejército en 1990, Panamá garantiza su seguridad mediante fuerzas policiales especializadas, y los ejercicios conjuntos con fuerzas estadounidenses se han convertido en una práctica constante.
No obstante, este año surgió una controversia relacionada con la firma de un memorando entre la Secretaría de Defensa de EE.UU. y el Ministerio de Seguridad Pública de Panamá, que prevé la presencia militar estadounidense temporal y rotativa en el país centroamericano. Diversos sectores nacionales consideraron este acuerdo como una posible violación a la soberanía panameña y al Tratado de Neutralidad que rige el canal interoceánico, el cual garantiza la soberanía de Panamá sobre la vía y su neutralidad permanente al tráfico de naves de cualquier nación.
La polémica se acentuó después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara estar dispuesto a “recuperar el Canal para Estados Unidos” debido a preocupaciones sobre una posible influencia china en su administración. El Gobierno de Panamá, encabezado por el presidente José Raúl Mulino, rechazó reiteradamente esas declaraciones y defendió la total soberanía panameña sobre la estratégica infraestructura.
Estados Unidos construyó y operó el Canal de Panamá durante más de 80 años, hasta su traspaso al Estado panameño el 31 de diciembre de 1999, conforme a los Tratados Torrijos-Carter de 1977. El canal, de 82 kilómetros, conecta los océanos Atlántico y Pacífico y representa un punto estratégico para la economía y seguridad global.
El desarrollo de estos ejercicios bilaterales ocurre en un contexto de tensiones políticas y debates internos sobre la presencia militar extranjera y el papel de los acuerdos bilaterales en la seguridad nacional del país centroamericano.

