Una preocupante tendencia se ha evidenciado en el panorama político panameño: la disminución significativa en la afiliación a partidos políticos. Según el último informe del Tribunal Electoral, un total de 113,110 ciudadanos han renunciado a sus respectivas organizaciones políticas en el último año.
El Partido Revolucionario Democrático (PRD), tradicionalmente la fuerza política más grande del país, ha sido el más afectado por esta ola de desafiliaciones. Con una pérdida de 97,950 militantes, el PRD ha visto reducir su base electoral de 709,998 a 612,048. Esta drástica disminución se ha atribuido en gran medida a la derrota electoral sufrida en mayo pasado.
La fuga de militantes en el PRD refleja un profundo descontento entre la base partidaria, que ha perdido confianza en la dirección del partido. Expertos en ciencias políticas señalan que esta situación es un síntoma de una crisis de representación más amplia, que afecta a todos los partidos políticos del país.

