Desequilibrio entre médicos graduados y capacidad para ofrecer plazas de empleo
La situación de los médicos recién graduados en Panamá sin plazas para el internado es una crisis recurrente y de alta preocupación en el sector salud. El problema principal radica en el desequilibrio entre el número de graduados y la capacidad real del sistema de salud pública (MINSA y CSS) para ofrecer las plazas de internado obligatorio de dos años. El internado de dos años es un paso legalmente indispensable para que los médicos obtengan la idoneidad (licencia para ejercer libremente) en Panamá. Sin la plaza, el médico recién graduado no puede ejercer su profesión. En años recientes, la cantidad de médicos afectados ha sido significativa. Por ejemplo, en un proceso reciente, 203 egresados que aprobaron el examen de selección quedaron sin plaza porque solo se adjudicaron 248 de 451 aspirantes. Se estima que cada año se gradúan alrededor de 400 médicos en las seis facultades de medicina del país (dos públicas y cuatro privadas), una cifra que excede con creces el número de plazas disponibles. La creación de una plaza implica la contratación y pago al médico interno, y a menudo el presupuesto asignado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) no es suficiente. Se estima que se requieren varios millones de dólares para cubrir las plazas faltantes. Las plazas deben estar en hospitales acreditados como docentes. El problema es que muchos hospitales no tienen la infraestructura o la cantidad de camas necesarias (generalmente se exige un mínimo de 10 camas por interno) para garantizar una formación de calidad sin comprometer el aprendizaje de los médicos.