mayo 30, 2021

Principio de Peter: ¿por qué todo puesto de empleo tiende a ser ocupado por alguien incapaz de desempeñarlo?

En su teoría de la evolución, Charles Darwin introdujo la ley de la selección natural y se popularizó la frase “supervivencia del más apto”: aquellos que se adaptan mejor a su entorno, pasan a la siguiente ronda.

La humanidad ha logrado agregar una fase extra: una vez que los más aptos han sobrevivido, son elevados a un nivel para el cual no son aptos.

Eso es, al menos, lo que nos dice el “principio de Peter”, también conocido como el “principio de incompetencia de Peter”.

“En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia“, dicta este.

“En cualquier organización en la que la pericia es elegibilidad para la promoción y la incompetencia un impedimento, esas reglas aplican”, señaló su autor, el psicólogo y educador canadiense Laurence J. Peter, quien junto con el dramaturgo Raymond Hull lanzaron su libro “The Peter Principle” en 1969.

“A pesar de que era un libro escrito para entretener, tenía un montón de ideas que al menos anecdóticamente se parecían a la realidad”, señala la economista Kelly Shue del Yale Business School.Es un principio que puede desarrollarse en casi cualquier escenario donde exista una jerarquía. Quizás hayas sido testigo del proceso…

…Alguien está haciendo un trabajo para el que está perfectamente preparado; en lugar de permitir que siga brillando y aumentarle el sueldo de vez en cuando, la organización le recompensa con un ascenso a un puesto que no sabe hacer tan bien.

Si sobrevive, pasa al siguiente nivel, y así continúa, navegando en aguas cada vez más profundas y remando cada vez más frenéticamente.

Al final, está tan lejos de la costa y de la posición para la que estaba tan brillantemente habilitado, que se está ahogando… pero con un escritorio más grande y un auto mejor y la suficiente responsabilidad como para hacer desastres.

Como dijo Laurence Peter, “no es tanto que la crema siempre sube, sino que sube hasta agriarse”.

A carcajadas

El ahora famoso principio de Peter identificó un problema real y avanzó más en la teoría: “con el tiempo, cada puesto tiende a ser ocupado por un empleado que es incompetente para llevar a cabo sus deberes“.

El libro tocó la fibra sensible del público en general, permaneciendo en la lista de bestsellers del New York Times durante más de un año (y todavía sigue imprimiéndose 45 años después).El Principio de Peter es una sátira: se burla de la administración y se burla de los libros sobre administración. Pero como toda buena sátira, la gente pudo ver la verdad a través de ella.

El libro introduce decenas de “términos especializados”, como…

  • el complejo de hipersimiofobia (el miedo sentido por los superiores cuando un inferior demuestra un fuerte potencial directivo);
  • la inercia carcajeante (el hábito de contar chistes en vez de trabajar);
  • el síndrome de vaivén (incapacidad para tomar decisiones) o
  • gigantismo tabulatorio (la obsesión por tener un escritorio más grande que los colegas).

La evidencia reciente

Comprobar que el principio de Peter es real es complicado, pues los datos de las empresas no son fáciles de conseguir y si quien debería recopilarlos ha alcanzado su nivel de incompetencia, probablemente no encargaría informes que hicieran oficial su situación.

No obstante, los economistas Alan Benson, Danielle Li y Kelly Shue publicaron recientemente lo que podría ser la primera investigación empírica detallada del principio de Peter utilizando datos de gestión del rendimiento en EE.UU. de equipos involucrados en ventas.

“Lo bueno de los datos de ventas es, primero, que se trata de un entorno increíblemente importante: alrededor del 9% de la fuerza laboral estadounidense trabaja en algo relacionado con las ventas.

“Además, podemos ver los números de ventas de cada persona, así que podemos detectar a las personas con ventas superiores, que serían más propensas a ser ascendidas, y luego medir su desempeño como gerentes, mirando su valor añadido”, le explicó a la BBC Shue.

“Un buen gerente, por ejemplo, haría que su equipo fuera más eficaz”.

Los economistas se basaron en información de más de 200 empresas, más de 53.000 trabajadores y más de 1.500 ascensos.

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