marzo 16, 2021

Promovamos a nivel internacional al sector inmobiliario de Panamá como alternativa de inversión

Por Roberto Rollón, consultor del sector inmobiliario

Panamá se ha convertido en la opción que buscan los inversionistas que desean adquirir propiedades fuera de sus países, tomando en consideración las grandes fortalezas de la tierra canalera, entre ellas su ventaja geográfica y contar con un centro financiero de primer nivel.

Adicional a ello, Panamá ofrece subvenciones fiscales y beneficios migratorios para quienes elijan el país como destino de inversión. Por ejemplo, los impuestos anuales por una propiedad son mucho más bajos, al compararlos con otros destinos de inversión en Latinoamérica.
Establecer un retorno de inversión ideal de una inversión inmobiliaria es clave a la hora de analizar un nuevo mercado a donde invertir. En el caso de Panamá, una ventaja comparativa, es la estabilidad política, financiera y que la inversión está protegida por ley.

Los clientes nuevos que están interesados ​​en el mercado inmobiliario reciben incentivos para atraer capitales a Panamá.

Además, el país ha aprobado leyes para garantizar un entorno de inversión extranjera seguro. La Ley 54 de 1988 describe la “Protección al Inversionista Extranjero” que valora los derechos y los asentamientos de los inversionistas extranjeros y cómo pueden participar en negocios
offshore en Panamá. A esto se agrega el gran incentivo de inversión extranjera sobre residencias en el país atraves del decreto ejecutivo 722 del 15 de octubre del 2020.

Panamá ofrece un escenario favorable para las inversiones con políticas fiscales, migratorias y regímenes especiales para promover la inversión. Estos son algunos de los beneficios e incentivos locales que puede recibir al invertir en los mercados inmobiliarios de Panamá: Ventajas fiscales, migratorias y geográficas, un robusto sistema bancario, seguridad jurídica, y la capacidad de manejar sus inversiones desde
cualquier parte del mundo.

Otro punto a favor es que se otorga tanto a las personas naturales como jurídicas un crédito fiscal del impuesto sobre la renta del cien por ciento (100%) por las sumas invertidas en la adquisición de bonos, acciones u otros instrumentos financieros emitidos por empresas
turísticas inscritas en el Registro Nacional de Turismo (Ley 122).

La inversión en estas empresas puede ser para proyectos nuevos, o ampliaciones de proyectos turísticos ya existentes.

Debemos apostar fuertemente al sector inmobiliario, ya que se volverá clave para la reactivación económica y por supuesto para la generación de empleos en el país.

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