abril 27, 2021

Santeños que residían en malas condiciones reciben viviendas nuevas

Un total de 17 personas que componen cinco familias de pobreza y pobreza extrema, de las cuales una vivía alquilada y otra tenía miembros con discapacidad, residentes en los distritos de Guararé, Macaracas, Tonosí y Las Tablas, en la provincia de Los Santos, mejorarán su calidad de vida al recibir viviendas confortables y adecuadas según sus necesidades.

A través del Programa de Gradualidad Residencial Social, conocido como Plan Progreso, se construyeron tres de estas residencias, las cuales están ubicadas en la comunidad de El Jobo, corregimiento de El Hato, distrito de Guararé; barriada El Faldito, corregimiento de Llano de Piedra, distrito de Macaracas y en la comunidad de Santa Elena, corregimiento de La Tiza, distrito de Las Tablas.

Las otras dos soluciones habitacionales con materiales de RBS se edificaron en la comunidad de Río Viejo del Solar, corregimiento de El Cacao, distrito de Tonosí y en El Charco del Trapiche, corregimiento de El Cocal, distrito de Las Tablas.

Estas viviendas, que forman parte del plan Transformando Vidas, fueron entregadas por parte del presidente de la República, Laurentino Cortizo Cohen; el ministro de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot), Rogelio Paredes y la ministra de Desarrollo Social (Mides), María Inés Castillo.

Este apoyo habitacional del Plan Progreso benefició en primera instancia a Melvin Vergara, de 45 años, quien vivía en una residencia prestada junto a su familia compuesta por su esposa de 32 años, la hijastra de 15 años y los hijos de 11, 9, 5 y 3 años.

A Vergara, que obtiene un ingreso mensual de 150 balboas por su trabajo como ayudante general, se le edificó un hogar con un área de construcción de 47.15 metros cuadrados y cuenta con dos recámaras, sala-comedor, cocina y baño. Además, fue amoblada a través de un trabajo interinstitucional.

El segundo caso a que se le otorgó el apoyo fue a Javier De Gracia, de 35 años, quien trabaja como albañil devengando un salario de 350 balboas mensuales y que habitaba junto a sus dos hijos de 9 y 15 años en una vivienda propia, pero en condición deplorable con paredes de ladrillo, techo de zinc y piso de tierra.

Nedelka Castillo, de 41 años, es la tercera favorecida de este programa que, junto a su cónyuge de igual cantidad de años, vivía con sus hijos de 21 y 17 años desde hace un lustro en una casa alquilada.

El Miviot construyó las otras dos viviendas con materiales RBS, siendo la primera beneficiaria María Franco, de 28 años, quien residía agregada en una casa en mal estado junto a su hijo de 4 años que padece de parálisis cerebral. Ella devenga un ingreso mensual de 100 balboas proveniente de la venta de cosméticos.

El segundo que adquirió el apoyo habitacional es Carlos Huertas, de 44 años, quien vivía solo en una residencia propia, pero en mal estado.

Estos dos últimos casos se les edificó casas de una y dos recámaras con sala-comedor, cocina y baño, el de Franco con rampa adecuada para atender las condiciones del menor con discapacidad.

Las soluciones habitacionales son construidas por el Gobierno Nacional, a través de Miviot, con el objetivo primordial de brindar un hogar con infraestructuras seguras y fuertes.

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