Legado Torrijos-Carter: soberanía inquebrantable sobre el Canal de Panamá
Este lunes 7 de septiembre se conmemora otro aniversario de la firma de los históricos Tratados Torrijos-Carter —suscritos el 7 de septiembre de 1977 por el jefe de Gobierno de Panamá, Omar Torrijos, y el presidente estadounidense Jimmy Carter—, la vigencia, administración y seguridad de la vía interoceánica vuelven a situarse en el centro del debate internacional. Lejos de ser una efeméride puramente protocolar, el aniversario llega en un momento de alta tensión diplomática marcado por los recurrentes cuestionamientos y advertencias del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre el control del canal. Aquella rúbrica en Washington D. C. significó la derogación del infame Tratado Hay-Bunau Varilla de 1903 y trazó la hoja de ruta para la devolución definitiva de la administración del canal y el territorio de la antigua Zona del Canal a la República de Panamá, culminando el 31 de diciembre de 1999. Los acuerdos se estructuraron bajo dos pilares: el Tratado del Canal de Panamá, que pautó la transición operativa hacia manos panameñas, y el Tratado de Neutralidad Permanente, concebido para garantizar que la vía operara de forma segura, abierta y accesible para las naves de todas las naciones sin discriminación en cualquier circunstancia. Hasta este 2026, las repercusiones de estos tratados para el país han sido profundamente transformadoras. En el plano territorial y social, eliminaron el enclave extranjero que dividía físicamente a la nación, unificando el país bajo una sola bandera y consolidando una identidad nacional forjada a través de luchas generacionales. Económica y logísticamente, la administración 100% panameña a través de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ha demostrado una eficiencia sobresaliente.