febrero 25, 2024

Carta del catedrático Eric Santamaría al Presidente Cortizo

CARTA ABIERTA A LAURENTINO CORTIZO

 “La educación no cambia al mundo: cambia a las personas que van a cambiar el mundo”. (Paulo Freiré)

Panamá, 3 de febrero de 2023.

Señor Presidente (Excelentísimo Señor)
Laurentino Cortizo
Presidencia de la República de Panamá
E. S. D.

Señor Presidente (Excelentísimo Señor), Tengo el honor de dirigirme a Vuestra Excelencia con el fin de compartir apreciaciones sobre la reciente aprobación por parte de la Asamblea Nacional del proyecto de ley 480, que reorganiza y moderniza el Instituto Pedagógico Superior “Juan Demóstenes Arosemena” y lo transforma en la Universidad de Ciencias Pedagógicas.

La globalización, la masificación, la cuarta revolución industrial y primera revolución digital, han suscitado transformaciones significativas en el contexto de la educación superior y a su vez, posibilitan modalidades de resultados y una variedad de egresados para el bien del desarrollo del país.

En el tema de aseguramiento de la calidad, igualmente, confrontan diversidad de funciones de los sistemas de formación superior. En el caso puntual de Panamá, contamos con escasos estudios sobre su impacto. En el claustro académico, sobre todo, de la Universidad de Panamá, la comunidad universitaria ha incursionado sobre los aspectos filosóficos, administrativos, ontológicos entre otros, sobre el concepto de calidad de la educación superior. Sin embargo, se evidencia unas diásporas de iniciativas encaminadas sobre el incremento de los sistemas de aseguramiento de la calidad para contribuir a la modernización de la educación superior.

El proyecto de ley 480 que reorganiza y moderniza el Instituto Pedagógico Superior Juan Demóstenes Arosemena de la ciudad de Santiago-Veraguas y lo transforma en la Universidad de Ciencias Pedagógicas, fue aprobado en tercer debate el martes 17 de enero del presente año por la Asamblea Nacional. En sus exposiciones de motivos, que según sus proponentes justifican tal acto legislativo en función de:

  1. 1938 como la fecha de inauguración de ese prestigioso centro de formación, pero, obvia que la Universidad de Panamá, se fundó tres (3) años antes.
  2. Igualmente, remarca la fecha del 2010, como el inicio del Instituto Pedagógico Superior “Juan Demóstenes Arosemena”, como un resplandecer de un proyecto visionario. La Facultad de Ciencias de la Educación, otrora, Escuela de Educación (Universidad de Panamá), surge como escuela de educación a rango de Facultad en el año 1985, es decir, con muchos años de experiencias y producciones intelectuales, con presencia en todo el territorio nacional y brindando un servicio a todos los panameños.
  3. Se apoya, en los no muy halagadores resultados de las “Pruebas Pisa” en una desacertada postura lo cual denota el desconocimiento que las referidas pruebas “no estandarizada”, puede evacuar un resultado final no determinante y reduccionista.
  4. Matiza que la educación panameña, esta fracasada porque no superan las pruebas internacionales con los dominios de tres (3) asignaturas, llama poderosamente la atención, porque implica un completo desconocimiento de una prueba satanizada. Pues, nos lleva a pensar linealmente que la educación panameña está fracasada, y lo más acuciante genera la visión global de que no existe sistema escolar sea oficial o particular idóneo para cumplir con esos propósitos, y dentro de esas valoraciones nos encajona a concluir, que dichas falencias son exclusivas de la Universidad de Panamá. Ahora, pretenden con éstos endebles argumentos, justificar el surgimiento de un “ave fénix” y buscar un chivo expiatorio para le allanen el camino a la creación de esta nueva institución, trayendo detrás de sí duplicidad de funciones con sus consabidas necesidades de nuevos recursos, financieros que a todas luces evidencian que los objetivos no son académicos

Mercadean su creación, so pretexto de elevar la calidad educativa y la cantidad de educadores de excelencia, en los niveles básica, media y superior, sin que medie como elemento referente, unos antecedentes científicos que den luces de las razones del estado de calidad de la educación superior y a su vez desconociendo los aportes que en formación de formadores ha desarrollado la Universidad de Panamá. Y por arte de magia se concluye, que la solución es crear una “Universidad de Ciencias Pedagógica” que a final de cuentas es duplicar el mismo trabajo, sin la garantía de una excelencia académica de una institución incipiente.

Paradójicamente, el Instituto Pedagógico Superior “Juan Demóstenes Arosemena”, en lo “supuestamente” sucesivo “Universidad de Ciencias Pedagógicas” tiene un convenio en vigencia al que se le ha hecho cerca de unos cuatros (4) adendas con el Ministerio de Educación desde el 2009, es decir, un año antes de su formal existencia.  Este acuerdo entre el Ministerio de Educación y La Universidad de Panamá, acuerdan entregar a los egresados de Instituto Pedagógico el “título de licenciatura en Ciencias de la Educación” firmado por el secretario general de la Universidad de Panamá, la Decana de la Facultad de Ciencias de la Educación, la Coordinadora del Instituto Superior, el Rector de la Universidad de Panamá y la ministra de Educación, todos ellos son los responsables de la firma del título. Conclusión de este acuerdo, ¿son o no son egresados de excelencias con las certificaciones de la Universidad de Panamá desde hacen años?

En el caso particular, a través de escritos publicados en medios de comunicación, desde hacen aproximadamente dos (2) años, presento mis objeciones y propuestas de mejora de lo que ya tiene el Estado panameño en formación de formadores y la necesidad de no malversar fondos para dualizar funciones de un proyecto de una nueva universidad oficial. Por las vivencias obtenidas con los debates de insistencia del proyecto, mis reflexiones cayeron en oídos sordos.

Asumo que, en igual proporción, la nota enviada por la Señora Ministra de Educación, Maruja Gorday de Villalobos, en la cual solicitaba al pleno que “no aprobará la propuesta que, entre otras cosas, riñe con la Constitución”, no logró sus consideraciones y más bien, palabras más palabras menos, fue ignorada.

Excelentísimo Señor Presidente, concluyo esta carta abierta con las siguientes reflexiones para que considere mayor mensura en sus tomas de decisiones con relación al proyecto de ley 480 que reorganiza y moderniza el Instituto Pedagógico Superior Juan Demóstenes Arosemena de la ciudad de Santiago-Veraguas y lo transforma en la Universidad de Ciencias Pedagógicas. Estas consideraciones son las siguientes:

*Una Universidad Pedagógica, es una universidad estatal más.

*Pretender que el proyecto de creación de una universidad mejorará la existencia de la Primera Casa de Estudios Superiores, es desconocer los aportes en el desarrollo del país, como igualmente, no contar con informaciones de la presencia de la Facultad de Ciencias de la Educación, en todos los Centros Regionales Universitarios y las extensiones universitarias.

* El otorgamiento de una cantidad de millones del presupuesto, necesarios y faltantes para vitalizar las infraestructuras, salarios, equipos y material tecnológico de primera línea, para las universidades oficiales existentes, sobre todo, a la Universidad de Panamá y a la Facultad de Ciencias de la Educación, son recursos apropiados a las necesidades de los proyectos de educación superior.

*Un aspecto para recordar, hacen algunos años con las mismas exposiciones de motivos, se aprobó el funcionamiento de una universidad estatal, años más tarde, se vio obligada a efectuar marchas con la finalidad de mejorar su presupuesto. Bien lo dijo un colega de nuestra universidad “crear una universidad pedagógica, es crear un hijo con necesidades desde que nace y desvirtualiza el trabajo efectivo que la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Panamá ha venido trabajando en sus 37 años”.

* Crear una universidad pedagógica, es duplicar los servicios de instituciones educativas ya existentes.

Excelentísimo Señor Presidente, en esta carta abierta, perciba las preocupaciones de un ciudadano responsable, ante las iniciativas de proyectos que buscan es servirse y no servir a la nación. Meditemos sobre lo que en su momento nos recalcó Kant “todo nuestro conocimiento arranca del sentido común, pasa al entendimiento y termina en la razón”.

 Aprovecho la oportunidad para presentar a Vuestra Excelencia las seguridades de mi más profundo respeto.

 

Eric Santamaría Vallejos

3-82-1037

  •  
Please follow and like us:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *